martes, 7 de febrero de 2017

TRIBU MERCENARIA



En plena fiesta decembrina, para ser más exacto el veinte de diciembre del año pasado, reunida la fracción parlamentaria del Congreso federal en la ciudad de México, se decidió la remoción del legislador tabasqueño Candelario Pérez Alvarado de la coordinación de Finanzas Públicas de esa fracción por la mal utilización de lo recursos públicos, traducido en obras, asignados en forma discrecional a cada legislador para que lo pudiera bajar a los municipios de su distrito y en el caso de los plurinominales a donde ellos decidieran.

Ese 20 de diciembre, por mayoría de votos de 45 de los 64 legisladores federales que integran la fracción parlamentaria del Partido de la Revolución Democrática (PRD) en San Lázaro, por irregularidades que encontraron separaron de la coordinación de Finanzas Públicas Candelario Pérez Alvarado, pese a su resistencia por no dejar el cargo, por lo que su tribu se movió para evitar un escandalo mayor solicitando tiempo para que Cando pudiera justificar para donde envió los veinte millones de pesos en obras de las 200 que les entregaron, y que deberían ser ejercidos por varios legisladores, que fuero los que originaron la revuelta, y bajo el entendido de que Candelario estaba obligado a transparentar el uso que les dio a esos recursos los legisladores que lo “botaron” del cargo se quedaron esperando que cumpliera el ofrecimiento de su tribu.
La caída de Candelario Pérez Alvarado ese 20 de diciembre, no tuvo mayor resonancia periodística en Tabasco, porque muchos columnistas políticos ya estaban de vacaciones y otros embuídos en el espíritu navideño estaban más apurados checando la cena de navidad, por lo que ese día, por la tarde-noche, solo el colega Dennis Gallegos al oler lo que había pasado, en su espacio de Facebook en “Apocalipsis Black” dio cuenta de la destitución de Candelario Pérez con la votación de 45 de los 64 legisladores y que vendrían días difíciles para la tribu ADN, por haberle metido la mano a la bolsa de los “moches” que correspondía a todos los legisladores federales del PRD.
La cloaca terminó de destaparse, porque a pesar del pedimento del dirigente nacional de la tribu ADN, de darle tiempo a Candelario para que explicara a satisfacción hacia que estados o municipios había direccionado los cerca de veinte millones de pesos, de un total de 200 millones, que correspondía a legisladores federales de otros estados, no cumplió, se hizo tonto, y por el contrario en su cuenta de Facebook quiso curarse en salud y como buen mentiroso, como bien cínico, como alumno destacado de la cabeza de ese grupo en Tabasco, Juan Manuel Fócil, dio una burda explicación, del porque dejaba, no del porque lo destituyeron de la coordinación de Finanzas Públicas del grupo parlamentario del PRD en el Congreso federal, es claro que nadie le creyó su mentira que por “asumir la tarea de estar permanentemente en las calles de Tabasco, organizándonos e informando a nuestra gente de las tareas de defensa política y legal…” ante el gasolinazo y las políticas fiscales del gobierno federal, dejaba tirada la coordinación.
Como también es claro, los legisladores federales del PRD de las otras tribus que igual se pintan solos, ante el anuncio del legislador federal y dirigente estatal de ese partido en Tabasco, Candelario Pérez Alvarado, le tiraron un obús en el diario nacional El Universal en donde en la columna “Bajo Reserva” lo señalaron de haber desviado los recursos del fondo discrecional para obras “fondo de moches” que tiene asignado cada legislador federal y que Candelario no les dio ninguna explicación, pero que intuyen que lo desvió a estados y municipios afines a él, para hacer caravana con sombrero ajeno.
Ante este fuerte golpeteo en contra de la tribu ADN, que queda mal parado ante los señalamientos de corrupción en contra de Candelario, el grupo focilista actuó de manera precipitada, pretendiendo colocar contra la pared a la misma dirigencia nacional del PRD, por lo que en una forma inusual, luego que durante la marcha en contra del gasolinazo Candelario Pérez Alvarado había advertido de que aquel perredista que acudiera el próximo 19 de febrero a la concentración que realizará en la plaza de la Revolución, Andrés Manuel López Obrador que se dieran por expulsados sin que les iniciaran procedimientos, cambió de parecer, revelando ante los medios de comunicación de que su voto en la elección presidencial de 2018 sería para el dirigente nacional de Morena, AMLO, que será el candidato presidencial de ese partido, y posiblemente de las izquierdas.
Es evidente que el chimoltrufio dirigente estatal, Camdelario Pérez, no hizo esa declaraciones a titulo gratuito, sino más bien impulsado por su benefactor y jefe político, Juan Manuel Fócil Pérez, que así buscó presionar a la dirigencia nacional del Sol Azteca para parar el golpeteo en su contra, como también busca presionar al jefe del Ejecutivo del estado, distanciado con López Obrador, pues acusan a la tribu Nueva Izquierda que encabeza en entidad el secretario de Comunicaciones y Transportes, Agustín Silva Vidal, ¿de ser quien se encuentra detrás del brutal golpeteo, pero en realidad, no hace falta que alguien esté detrás de esos golpeteos o cuestionamiento en contra del grupo focilistas, sino que fue el propio Cando que actuando marrulleramente no cumplió con informar, justificar u ofrecer una explicación viable de hacia donde dirigió los recursos económicos traducidos en obras que no llegó a los distritos de varios legisladores que desde luego pusieron el grito en el cielo.
El “fondo de moches” es una prerrogativa que el gobierno federal, vía la Junta de Coordinación Política del Congreso Federal, otorga o entrega, no en efectivo, pero sí en obras, a cada uno de los legisladores federales para que lo aterricen en sus distritos electorales, en el estado y los municipios que la conforman, como una forma, no solamente de que se sienta la presencia del diputado federal en su distrito, sino para que ganen recursos públicos, porque ellos condicionan la entrega de esos recursos a los ayuntamientos bajo la condición que sea una empresa o constructora de su entera confianza la que realice la obra para que se pueda llevar el diezmo.
Esa es la desviación que realizó Candelario desde la coordinación de Finanzas Públicas del PRD; veinte millones de los 200 millones destinados a esa fracción parlamentaria es la que anda volando, y es lo que se negó a explicar Candelario Pérez, por eso ante los cuestionamientos en contra de la tribu ADN y en especial a la tribu focilista de Tabasco, es que el dirigente estatal, Candelario Pérez, sin interesarle contravenir su propia advertencia dicho en días anteriores de que todo aquel perredista que se atreviera a ir a la concentración de AMLO estará fuera del PRD, amagó a los otros grupos de entregarse a los brazos de Andrés y Morena, pero solo es una bravuconada, porque si hay un grupo político que es detestado, y sigue siendo detestable para Andrés Manuel López Obrador, porque siempre los ha acusado de corruptos, es precisamente la tribu de Juan Manuel Fócil Pérez.
Pero esas declaraciones de Candelario Pérez, dejan ver a la tribu focilista en su verdadera dimensión, como verdaderos mercenarios de la política, que están dispuesto a todo con tal de lograr sus objetivos, por eso ya es tiempo de que en Tabasco haya una reoxigenación de la dirigencia estatal del PRD, porque Juan Manuel Fócil Pérez lo ha utilizado como un coto de poder, para traficar con las candidaturas a diputados locales y presidencias municipales, para posteriormente realizar negocios a la sombra del poder, constituyéndose en una verdadera delincuencia organizada con protección, nada más que utilizando a un partido, para encubrir sus corruptelas, para realizar sus negocios particulares a la sombra del poder.
Si hay un grupo o facción política del PRD que actúa en forma mercenaria, esa es la de Juan Manuel Fócil, ex-presidentes municipales como Avenamar Pérez, de Cárdenas, o Víctor Manuel González Valerio, pertenecientes a la tribu focilists, son los símbolos más grande de la corrupción de esa tribu y la evidente impunidad para no ir a la cárcel, pese a que desviaron millones de pesos del presupuesto público.

Ojitos 

La Licencia de Funcionamiento para establecimientos comerciales, industriales y de servicios fue regulada en el Bando de Policía y Gobierno del Municipio de Centro, Tabasco, desde el año 2004, cuya observancia le fue otorgada a la Coordinación de Fiscalización y Normatividad.

Desde el año 2004, la expedición de la Licencia de Funcionamiento para los Establecimientos generó el pago de un derecho establecido en un tabulador que carecía de las formalidades legales, situación que fue observada por el Órgano Superior de Fiscalización en el Estado de Tabasco.
Por tanto, una de las primeras acciones de gobierno asumidas por el licenciado Gerardo Gaudiano Rovirosa, Presidente Municipal de Centro, Tabasco y su cabildo, fue exentar el pago de la Licencia Funcionamiento de los Establecimientos durante los últimos cinco meses del año 2016.
Cabe destacar que Gerardo Gaudiano Rovirosa desde sus campañas electorales y durante los 8 meses que lleva a cargo de la administración pública municipal de Centro ─y mucho antes de la crisis económica nacional producto del gasolinazo que afecta las economías nacional, local, municipal pero sobretodo la familiar─ ha manifestado reiteradamente que no se van a crear nuevas contribuciones, ni se van a subir las contribuciones ya existentes. Y dadas las actuales circunstancias, esta administración pública municipal de Centro sensible a esta realidad, sostiene su compromiso en no subir las contribuciones, ni aumentar las contribuciones ya existentes, incluso, ha reducido el cobro de algunas de ellas a través de incentivos fiscales como predio y agua, para los ciudadanos en general y la exención del pago de la Licencia de Funcionamiento para los establecimientos que estará vigente durante todo el año 2017, para los empresarios en particular con.
La grave problemática que enfrentamos en materia de regulación de establecimientos en el municipio de Centro es de tal magnitud que a la actual administración pública le fue entregado un registro de 1,800 establecimientos y según datos del INEGI en el municipio de Centro existen más de 23,000 establecimientos. Y no se sabe en qué condiciones se encuentran desarrollando sus actividades esos establecimientos. Por tanto, en aras de garantizar orden, legalidad y seguridad jurídica a los usuarios directos de esos establecimientos que somos todos, se hace necesario e indispensable poner en marcha un programa integral de registro que cense a todos los establecimientos existentes en la capital del estado.

Es por ello que Gerardo Gaudiano Rovirosa, Alcalde del municipio de Centro propuso y circuló desde el mes de diciembre de 2016, una iniciativa para reformar el Bando de Gobierno Municipal a fin de que las licencias de funcionamiento para los establecimientos comerciales, industriales y de servicios sean expedidas de forma gratuita, a fin de apoyar decidida y permanentemente al sector empresarial de nuestro municipio, liberándolos de una carga tributaria, pero sin dejar de lado el compromiso asumido por Gaudiano Rovirosa con todos los habitantes de Centro para trabajar en la construcción de un padrón de establecimientos existentes en nuestro municipio acorde a las necesidades sociales, capaz de dotar de seguridad y confianza jurídica a todos quienes habitan en el municipio de Centro

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