miércoles, 19 de julio de 2023

IN MEMORIAN A DON HERMILO

 




El pasado sábado en la villa de Tepetitán, Macuspana, falleció Don Hermilo Pérez López, quien fuera de los empresarios más prósperos del municipio, que sin tener miedo de poner en riesgo sus intereses pues se dedicaba al comercio, se sumó a la lucha política que encabezaba en el estado el ahora presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, para acabar con el régimen de partido que había hecho de la corrupción su modus operandi y mantenía en la miseria a la población.

Ni siquiera la muerte, tuvo la capacidad de separar a don Hermilo de su esposa por mucho tiempo, con quien formó una familia de bien, una familia dedicada al trabajo,  pues hace menos de un mes, doña Delia Pérez Cabrera, quien cuidaba de su esposo que ya estaba enfermo, falleció repentinamente, y el pasado sábado 17 de julio le tocó a don Hermilo partir al viaje sin retorno, donde seguramente ya se reencontró con su esposa doña Delia.

Don Hermilo Pérez López, quien siempre vistió elegantemente, con buen porte, lo recordamos con sus finas guayaberas blancas, no fue uno más de los que se sumaron a la lucha político social que encabezó Andrés Manuel López Obrador con quien tenía amistad, pues también era amigo de sus padres, don Andrés y doña Manuelita, sino que ocupó un lugar especial en la atención del presidente de la República, se veían y trataban como familia, y ese trato familiar permitió que don Hermilo se convirtiera en el mecenas de Andrés, en el hombre que le suministraba recursos económicos para matarle el hambre, para alimentar a su familia, pues a consecuencia de la lucha política no contaba con dinero para sostener a su familia, estaba en la precariedad económica, al grado que le cocía con una aguja capotera los zapatos rotos de sus hijos, al no contar con dinero para comprarles nuevos, (esa era la realidad de los pobres)  pues tenía encima al gobierno que lo combatía ferozmente y sus supuestos “amigos” de la clase política con los que había convivido durante los años que había sido funcionario público, al convertirse en adversario del gobierno también le negaban el saludo, también lo dejaron de hablar, y los que vivían cerca de su casa en el fraccionamiento Galaxia, hasta le daban la vuelta para no saludarlo, pues Andrés era un apestado para el gobierno en turno.

Don Hermilo Pérez López fue un próspero empresario, dedicado al comercio, durante años fue el único distribuidor en la zona de la sierra de la manzanita Balseca, y era el concesionario de la única gasolinera que durante muchos años operó en la villa de Tepetitán, estoy hablando de los años 80´s, no tenía necesidad económica, no debía exponer su capital, pero le llamó la atención la lucha político electoral de Andrés Manuel López Obrador por lo que se sumó a su movimiento para constituir el Partido de la Revolución Democrática (PRD) en 1989 y en 1991 se convirtió en el primer candidato de izquierda en el municipio de Macuspana, y aunque sabía que podía perder, pues el gobierno del estado que encabezaba Salvador Neme Castillo dispuesto a no perder ningún municipio le había metido mucho dinero al candidato oficial que era Carlos Manuel Rovirosa Ramírez, se metió de lleno a su campaña, que finalmente perdió; elecciones que fueron denunciadas por Andrés Manuel López Obrador como fraudulentas y que dieran paso a que constituyera el famoso Exodo por la Democracia que partió de Villahermosa y tardó 52 días en llegar a la México para denunciar el fraude electoral de Neme Castillo, pues el PRD esperaba cuando menos ganar tres presidencias municipales, Macuspana, Cárdenas y Nacajuca, pero fueron barridos. En ese Exodo participó don Hermilo aportando sus vehículos, su persona y su dinero.

Como era de esperarse, don Hermilo, al sumarse a la lucha político-electoral de Andrés Manuel López Obrador, a quien subsidiaba económicamente para que pudiera mantener a su familia pues no contaba con dinero, sufriría las consecuencias de su osadía, sufriría la persecución, la represión gubernamental, a sus negocios el gobierno le echó encima el Seguro Social, a Hacienda, Secretaría de Salud, Finanzas, y se desató una campaña denodada en su contra y todas las fue sorteando, pero finalmente ante la presión del gobierno, perdió la concesión de la manzanita y posteriormente le fue clausurada la única gasolinera que había en Tepetitán, Macuspana, y cuyos vestigios ahí siguen como mudo testigo de la represión gubernamental; don Hermilo aunque aguantó los embates del gobierno, si lo resintió económicamente pues eran sus fuentes de ingreso, mientras que AMLO le pedía aguantar pues la lucha político electoral prosperaría y sería de nueva cuenta candidato a diputado federal o candidato a la presidencia municipal de Macuspana, pero el prometer no empobrece, el dar es el que aniquila.

La familia de López Obrador, y la de don Hermilo Pérez López, parecían ser una sola, cuando Andrés, Rocío Beltrán y sus hijos, llegaban a vacacionar a la villa de Tepetitán, se hospedaban en casa de don Hermilo, sin preocuparse de nada, ropa, comida y techo, lo tenían a manos llenas, pues doña Delia se desvivía en atenciones, se preocupaba que todo estuviera bien. en el mes de noviembre cuando se celebran a los muertos, doña Delia viajaba desde Tepetitán a Villahermosa para traerle los tamales que tanto le gustaba a Andrés, y ni que decir en algunas navidades cuando doña Delia guisó y llevó la cena de navidad hasta el fraccionamiento Galaxias, como una muestra de afecto y cariño para AMLO y su familia, y cuando se fue a la ciudad de México cono dirigente nacional del PRD, hasta allá llegaron los tamales que doña Delia guisaba especialmente para la familia López Beltrán.

Era tanta la amistad de don Hermilo,  no solo con Andrés Manuel y su familia, sino también con sus padres, don Andrés y doña Manuelita, que en una ocasión, cuando el menor de la familia, Martín López Obrador, baleó a un agente de la policía judicial federal, para sacarlo de la cárcel bajo fianza, don Andrés recurrió a don Hermilo para que le prestara una fuerte suma de dinero, que desde luego se le prestó, así podemos seguir con otras historias de esta amistad que fue truncada cuando AMLO alcanzó el poder. 

Don Hermilo nunca permitió que Andrés Manuel López Obrador y su familia pasara hambre, siempre tuvo sus manos abiertas para ayudar, para entregarle recursos económicos en efectivo, que era parte de las ganancias que obtenía como empresario del comercio, pero a la inversa, cuando Andrés se convirtió en jefe de gobierno de la ciudad de México, donde se hizo de amigos pudientes, ya no necesitaba de don Hermilo, ya no le interesaba su amistad, y el distanciamiento entre las familias se hizo patente, es más la ingratitud pronto se hizo evidente, como el Kleenex lo desechó, nunca le cumplió a don Hermilo con hacerlo candidato a un cargo de elección popular, y pese a que los hijos de don Hermilo también siguieron sus pasos en la izquierda y comenzaron a luchar por alcanzar un cargo de elección popular, jamás encontraron la mano amiga de AMLO que tenía el poder de decidir quién podría o quien no, ser candidato a un cargo de elección popular en Tabasco, siempre los desdeñó, dejó de ver a la familia Pérez Cabrera.

La extinta Rocío Beltrán Medina, quien era el cerebro pensante de Andrés Manuel, y que en los momentos difíciles apaciguó sus ánimos, lo tranquilizaba, y lo confortaba,  siempre le recomendó a Andrés, que al triunfar su lucha político-social no se fuera a olvidar de quienes habían iniciado la lucha junto a él en Tabasco, que eso  era realmente lo que valía mucho, ya que cuando muchos políticos lo veían en forma despectiva y le dieron la espalda, solo un puñado de personas, que se contaban con los dedos de la mano y sin interesarles que los reprimieran, habían dado el paso decisivo para luchar a su lado, y eso es lo que realmente contaba, porque no lo hicieron por interés, sino porque realmente creían en él, en la lucha que había emprendido para beneficiar a la población, para sacarla del atraso y la marginación por parte de los gobiernos priistas, que no los fuera a olvidar o desechar porque eso sería grave, sería sentar un precedente de ingratitud y traición hacia quienes se expusieron para ayudarlo, como también le recomendaba que se cuidara de los aduladores, que sin duda, cuando llegara a ocupar un cargo de elección popular los tendría a su alrededor, porque el peligro de la adulación hace perder los sentidos a cualquiera persona, por más firme que sean sus propósitos de hacer las cosas bien. 

Los consejos de Roció fueron desoídos por el presidente de la República, quien mostrando lo más ruin de su persona, mostrando su total ingratitud hacia quien le mató el hambre a él y su familia, en tiempos en que luchar contra el gobierno era una osadía, casi un suicidio, se olvidó de don Hermilo que en los últimos años estuvo delicado de salud hasta su fallecimiento el pasado sábado 17 de julio. Ni una esquela, ni un pésame de la presidencia de la República recibió la familia Pérez Cabrera por parte del presidente que así mostró toda su ruindad y mezquindad, hacia quien durante años le mató el hambre junto con su familia.

Los hijos de don Hermilo, Berti, Alipio, Adolfo y Hermilo Pérez Cabrera, deben sentirse orgullosos de que su padre, aun exponiendo su capital económico, aun con su posición de próspero empresario, sin necesidad de arriesgarse, pero creyendo en Andrés Manuel López Obrador se metió a esa lucha política-electoral, sufriendo la represión gubernamental. 

Que tan fácil hubiese sido, ahora que Andrés Manuel  López Obrador es el presidente de la República, ordenarle al director de Pemex, Octavio Romero, que la concesión de la gasolinera, que le fue quitada como una medida represora de otros gobiernos, le fuera devuelto a don Hermilo Pérez López, y eso sí sería justicia, pero ya se vio que el presidente de la República, es un ser humano carente de sentimiento y corazón, que traicionó a don Hermilo. Nuestras condolencias para loa hijos de doña Delia y don Hermilo, que Descansen En Paz.

                                                OJITOS 

Pero qué necesidad diría el clásico. Un patrocinador de los flamantes Olmecas de Tabasco, invitó a la Flor del Pueblo, la joven Pamela Castellanos Suárez, quien en la pasada Feria Tabasco 2023, representó al municipio de Tacotalpa para que lanzara la “primera bola” en el tercer juego de la novena cabezona contra los Diablos Rojos del México, pero aquí en Tabasco como todo se politiza y tenemos un gobernador que es un florero que ha mostrado su ineficiencia, pero es proclive a la misoginia, le ordenó al presidente de Olmecas, Gonzalo Medina que suspendiera el evento o cambiara de invitada, ya que no quería ver a la ex-embajadora de Tacotalpa en el estadio, que seguramente estaría repleto de fanáticos y que sin duda, estarían prestos a festejar a la hermosa y escultural joven tacotalpense.

Lamentable la actitud del gobernador Carlos Manuel Merino al obligar, vía Gonzalo Medina, al patrocinador de Olmecas a cambiar su mercadotecnia por cuestiones evidentemente políticas. 

Pamela Castellanos, una joven preparada que entiende perfectamente la situación y que había grabado unas cápsulas promocionando su asistencia al parque Centenario y que fue subida a las redes oficiales de los Olmecas, después de la amenaza del mandatario estatal a Gonzalo Medina, inmediatamente el club de beisbol local bajó las publicaciones, por lo que en sus redes sociales ella se disculpó por esta actitud misógina y perversa de alguien, cuando el deporte debe estar alejado de toda fobia o actitud política.

No cabe duda que la discriminación y fobia hacia Pamela Castellanos por parte de las autoridades estatales sigue dando de qué hablar, pues esta acción solo demuestra que la popularidad de la ex-embajadora sigue más que vigente, lo que en un futuro a corto plazo podría convertirse en un dolor de cabeza como lo está haciendo Xóchilt Galvez a nivel nacional. Con esta acción, el Capi Merino solo demuestra que “batea y corre pa´tercera”. Pero qué necesidad.








No hay comentarios:

Publicar un comentario