jueves, 12 de noviembre de 2015

SOSPECHOSO INCENDIO



En forma por demás extraña la madrugada de este miércoles, un incendio devoró cerca de 47 camiones de la línea de transporte Transbús, que presta el servicio de transporte urbano  en la ciudad de Villahermosa, lo que resulta por demás sospechoso, dado que este sistema operaba con números rojos y les debían recursos económicos a los concesionarios, amén de la disputa que mantienen Layres Carrera Pérez, y Rubén Salomé Cárdenas, ambos mafiosos que se disputan el control de esa empresa y por supuesto en negocio del transporte en la ciudad.
La forma en que se quemaron las 47 unidades del transporte público, es realmente extraño, raro, algo huele mal, algo está podrido, huele a corrupción, a probables complicidades encubiertas, ya que no es posible que se hayan quemado así de repente tantos autobuses y que nadie, pero nadie, solicitara ayuda al cuerpo de bomberos, a la policía estatal, Ejército o policía ministerial cuando se inició el siniestro, pese a que el Transbús tiene contratado guardias de seguridad, que van recibiendo las unidades por la noche, a la hora de guardarlos, y lo mismo sucede a eso de las cuatro de la mañana cuando se comienza a entregar las unidades a los choferes que salen a prestar sus servicios.
Algo huele mal, algo está podrido en el Transbús, que las autoridades estatales tendrán que realizar todas las investigaciones necesarias y a fondo para deslindar responsabilidades, ya que por igual Layres Carrera, sobre quien pesa una denuncia formal de que mandó a asesinar al abogado de la parte contraria, se conduce como verdadero mafioso, y de igual manera actua, Rubén Salome, quien ayer mismo se deslindó de un posible atentado, exigiendo a Layres se haga responsable de los daños ocasionados porque no es posible que se hayan quemado 47 unidades, así nada más, sin que nadie hiciera nada para apagar el fuego.
¿Cuantos de esas 47 unidades estaban en perfecto estado y cuantos realmente estaban prestando sus servicios en forma normal?, como el fuego purifica, como el fuego puede ocultar o borrar evidencias, como así no queda huellas de la galopante corrupción en esa empresa, quien no puede mal pensar que se trató de un auto-atentado, porque ahí, en la colonia Miguel Hidalgo donde tiene sus centro de operaciones el servicio de transporte urbano Transbús, mantiene vigilantes, quienes lleva una bitácora de que unidades ingresan, y a quienes se les asigna al día siguiente, por lo que es realmente inconcebible que se hayan incendiado y nadie se dio cuenta.
Desde el último año de la administración granierista, ya ese sistema venía operando con números rojos, quizás una cuarta parte de todos los camiones ya se encontraban inservibles, porque no había recursos económicos para comprar las piezas para repararlos, por lo que incluso, a esas unidades que estaba botadas les fueron quitando sus piezas para reparar otras unidades para que siguieran prestando el servicio de transporte urbano en Villahermosa, pero desde entonces se sabía que estaba quebrado, por lo que esta quemazón pudo haber sido a propósito, para ocultar posibles evidencias o para ocultar toda la corrupción que ahí se ha incubado, porque a pesar de todo el esfuerzo del actual gobierno por apoyarlos, el Transbús es un elefate blanco, que sigue operando de forma irregular, con números rojos, por la voracidad de sus directivos por robarse las ganancias que les corresponde a los socios, no en balde se disputan la dirigencia de esa línea de transporte, ya que lo que pelean no es la prestación del buen servicio, sino los recursos económicos que se obtiene diariamente.
Cuentan reporteros que un día antes del incendio, o sea el martes 10 de noviembre, ellos llegaron a las oficinas de la empresa Transbús para realizar una entrevista y fueron en busca de José Luis Montoya López, segundo comisario de esa empresa, quien en forma extraña realizaba un recorrido en solitario, precisamente por el interior del lugar donde se estacionan los autobuses, ahí donde se quemaron, lo que también causó extrañeza a los propios vigilantes, quienes les externaron a los reporteros que no era usual que algún directivo se metiera al patio de estacionamiento para checar, dado que para eso están ellos, para realizar ese trabajo, ¿simple coincidencia o inspeccionaba cual sería el impacto del siniestro?, porque hay sobrados motivos para pensar que bien pudo tratarse de un auto-atentado, para volver al viejo esquema de los minibuses para el transporte urbano en vez de los pesados camiones, pero eso lo sabremos en los próximos días, si en realidad se pone en funcionamientos los minibuses que también en el pasado fueron desechados por obsoletos.
Ahí donde se estacionan los camiones los reporteros entrevistaron a José Luis Montoya quien reconoció que las empresas del transporte urbano tenían adeudos con los mismos socios ya que desde 2013 se encuentran quebradas, que están operando con números rojos ya que cuando ellos se hicieron cargo, encontraron un  desbalance financiero que no los hace rentable para hacerlos acreedores a los dividendos que cada socio se merece, por eso a través de las gestorías que se han hecho con el gobierno y los apoyos del fideicomiso han ido solucionado algunas deudas que tienen con algunos socios, pues tienen  problemas de liquidez económica.
Montoya reveló a los reporteros que lo entrevistaron el pasado martes que en el caso de Transporte Urbanos integrados que él representa (corredor Universidad), actualmente tiene una deuda de seis meses de atraso de los dividendos que les deben de entregar a los socios que seguramente se irán regularizando con los apoyos del gobierno que les entrega a través del consumo de combustible para cada unidad.
Montoya López precisó que acaban de recibir del gobierno estatal la cantidad de 16 millones de pesos de seis meses que tenían pendiente, de los cuales ingresaron al pago de dividendos de socios diez millones de pesos y con los seis millones de pesos restantes se solventaron algunas deudas que tiene pendiente el Transbús por el desequilibrio financiero.  
José Luis Montoya también reconoció que la empresa Transbús tiene un déficit de 40 mil pesos diarios, lo cual es bastante serio, ya que operacionalmente la recaudación no es la correcta por el alto índice de robo de los choferes, por algunas rutas no rentables que poseen y por la supuesta alta competencia que tienen con el transporte suburbano en la zona de Tierra Colorada-Indeco, en su caso, lo que les genera pérdidas. En el caso del corredor Universidad de 95 unidades, solamente están operando con 75 u 80 unidades, es decir entre 15 o 20 unidades están fuera de servicio.
Hay marcadas sospechas para suponer que se trató de un auto-atentado para borrar evidencia de algo, porque de las 47 unidades reducidas a cenizas, ¿cuantas realmente estaban en perfectas condiciones para operar y cuantas estaban inservibles?, eso solamente lo saben los directivos y quizás la  Secretaría de Comunicaciones y Trasportes, que no debe caer en complicidades, que no debe caer en el juego sucio de los transportistas que se conducen como gánster del transporte público con tal de sacar raja económica, porque si su titular se presta, no habrá nada oculto que no salga a relucir a la opinión pública en el mejor momento, y es que desde que Pepe Toño dejó de ser titular por la mano férrea que traía, es un secreto a voces que con Agustín todo se resuelve con dinero, y ese cambio de percepción si es que es delicado.
Las autoridades competentes deben deslindar responsabilidades para dejar en claro que pasó, porque quemarse 47 autobuses y nadie brindó auxilio ante la magnitud del siniestro resulta hartamente sospechoso. Si los directivos del Transbús, en una maniobra sucia ordenaron quemar sus propias unidades, eso tiene que salir a relucir, seguramente querrán mayores beneficios o volver al viejo esquema de los  minibuses desechado en la anterior administración; si fue un plan con maña para resultar beneficiados pronto se sabrá porque al actuar con urgencia para no dejar a los usuarios de Villahermosa sin el servicio de transporte, ya se verá de donde saldrán las unidades sustitutas. Recuerden que no hay nada oculto bajo la tierra que el agua no saque a flote.
                                         OJITOS      
Es necesario detener el deterioro y la falta de infraestructura de hospitales del Instituto Mexicano del Seguro Social, IMSS, y garantizar la calidad en los servicios médicos que ofrece, afirmó el senador Fernando Mayans Canabal. 
Durante la comparecencia del director del Instituto Mexicano del Seguro Social, José Antonio González Anaya, el legislador por Tabasco destacó la importancia de atender la carencia de medicamentos, médicos y enfermeras y así como de mejorar las condiciones de higiene.
Además, solicitó aclarar la contratación de diversos servicios de integrales bajo un sistema plurianual de diálisis, hemodiálisis, laboratorios y cirugías de mínima invasión, pues, dijo, este tema ha generado enorme incertidumbre entre amplios sectores de trabajadores, pensionados y derechohabientes. 
“De hecho la dirección a su cargo ha tenido que aclarar que el IMSS no se privatiza”, mencionó.
 Respecto a la adquisición de medicamentos innovadores, Mayans Canabal solicitó que se informen las causas de la baja incorporación de este tipo medicamentos a los cuadros básicos del instituto, recordando que los medicamentos innovadores constituyen una mejor alternativa respecto de los productos que ya existen para el tratamiento de enfermedades crónico degenerativas.
Sobre este tema, aseguró que su incorporación a los cuadros básicos del sector salud representa un ahorro en el largo plazo al reducir el costo de hospitalización, el promedio de días estancia y la recuperación del trabajador y reincorporación a sus labores más acelerada.
 Sin embargo, advirtió, en los últimos años la incorporación de nuevos medicamentos a los cuadros básicos de las instituciones públicas de salud ha ido en descenso. “En el caso del IMSS, de 24 nuevos medicamentos incorporados en el 2011, pasó a 12 en el 2012 y sólo 7 en el 2013”, agregó.
El presidente la Comisión de Seguridad Social enfatizó que debe darse prioridad a la prevención y la atención médica de primer nivel, para evitar que las enfermedades lleguen a consecuencias irreversibles como los trasplantes o la diálisis. 
                                    VISORCITO
Dentro de la Feria Universitaria del Libro (FUL) que realiza la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (UJAT) ayer miercoles se presentó el  libro “Anecdotario Tabasqueño” cuyo autor es Jorge Priego Solís en coaeditoría con el Semanario Razones del compañero periodista Enrique Muñoz González. La presentación estuvo a cargo del representante del gobierno de Tabasco en la Ciudad de México, Oscar Cantón Zetina. Es un libro interesante, de lectura obligada para todos los tabasqueños.    

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