Cuando parecía que el relevo de la presidencia de la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Tabasco se había dado en forma tranquila, sin sobresaltos, ni problemas, como debía darse, la arbitrariedad, arrogancia y soberbia de la nueva presidente, Margarita Concepción Espinosa Armengol, está a punto de demostrar lo contrario, ya que al cumplirse casi un mes de haber llegado al cargo, se niega a liquidar y entrar su finiquito económico, al anterior presidente, José Antonio Morales Notario, como a quienes integraron su equipo de trabajo, argumentando que no está obligada a hacerlo.
Apenas llegó al cargo Margarita Concepción Espinosa Armengol en clara violación a los derechos humanos y laborales del personal de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, inició una serie de despidos de quienes se habían especializado en la defensa de los derechos humanos, para colocar a sus cercanos que venían colaborando con ella en el Tribunal Electoral de Tabasco (TET), pero para lograr su objetivo de valió de la coacción y amenaza hacia los trabajadores por medio de su secretaria particular, Gabriela Valencia Torre y el nuevo titular de Administración, Raymundo Mejía Escamilla, quienes realizaron la labor de zapa, al llamar a uno por uno de los trabajadores para presentarles por escrito “su renuncia voluntaria”, la cual debían de firmar, bajo la amenaza que en caso negarse, de todas maneras serían despedidos y boletinados a todas las instancias gubernamentales para que en ninguna parte fueran contratados, lo que evidenció la violación a sus derechos humanos y laborales de los trabajadores por parte del organismo encargado de la defensa de grupos vulnerables, la justicia social y la cultura de la paz, empleando la violencia verbal para despedir despedirlo y sin la gratificación que por derecho les correspondía al firmar en “forma voluntaria” su renuncia que más bien fue producto de la coacción, con lo que Margarita Concepción Espinosa Armengol comenzó mal su periodo al frente de la CEDH de Tabasco.
Entre el personal despedido de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos de Tabasco, también se encuentran algunos de los que ocuparon cargos directivos, como la ex-directora de Administración, Itzel Guadalupe Fernández Casas, quien estaba consiente que su relevo se daría en forma inminente al formar parte del equipo del anterior presidente José Antonio Morales Notario, por ser un cargo de mucha confianza, pero que esto debía darse en forma tranquiliza, sin sobresaltos, para entregar todos los documentos y estados contables que correspondía a su encomienda, pero en vez de encontrar una buena disposición para la entrega recepción se encontró con una actitud hostil, soberbia, no solamente de la nueva presidente de la CEDH de Tabasco, sino también de dos de sus colaboradores, Gabriela Valencia Torre y Raymundo Mejía Escamilla, quienes la encerraron en un cubículo para presionarla y amenazarla de que en forma inmediata firmara la renuncia que se lo presentaron por escrito y redactado a conveniencia, donde renunciaba en “forma voluntaria”, dejando constancia de que no se le adeudaba ninguna remuneración económica, a lo que desde luego se negó a firmar, dejándoles en claro, que cuando se había reunido Margarita Concepción Espinosa Armengol, quien le dio a conocer que sería relevado de su cargo, quedaron en el entendido que esto se daría, previo finiquito económico de por medio, a como se había realizado con anteriores administraciones, por lo que le extrañaba la actitud hostil y déspota y arbitraria de quienes se supone están para cuidar que no se violen los derechos humanos de las personas, pero no para que ellos la violaran abruptamente.
La ex-directora de Administración se negó a firmar su renuncia, no por renuencia, no porque estuviera aferrada al cargo, porque estaba consciente que se tenía que ir al formar parte del equipo de José Antonio Morales Notario, sino que lo hacía en defensa de sus derechos laborales, ya que de por medio estaba su finiquito económico, cuya parte no estaba cumpliendo el personal de la CEDH de Tabasco, encabezado por su presidente Margarita Concepción con la que había quedado en otros términos, de que si procedía su finiquito, por lo que al día siguiente que quiso ingresar al inmueble, violando sus propios derechos laborales y humanos le fue impedido su ingreso, no le permitieron entrar, lo que también llevó a que no se hiciera una correcta entrega recepción de todo lo que tenía bajo su responsabilidad incluyendo el token que el banco entrega para la operación de los recursos económicos de la Comisión, que debía entregarse en forma correcta, aunque ahora los nuevos integrantes del organismo pretendan culparla del retraso en el pago del personal, porque estos tramitaron otro token para poder acceder a las cuentas bancarias que había dejado en orden.
La ex-directora de Administración no entendió como si después de haber platicado en buenos términos con la nueva presidente Margarita Concepción Espinosa Armengol en donde se le anunció su relevo y habiendo quedado en buenos términos de que se le entregaría si finiquito al momento de renunciar, como dos de sus colaboradores actuando en forma arbitraria y prepotente, pretendían que al momento les firmara la renuncia que llevaban previamente elaborado, en donde se establecía que la CEDH no le adeudaba ninguna percepción económica, cuando no le estaban entregando su finiquito, por lo que se negó a firma dicha renuncia supuestamente voluntaria pero que se estaba realizando bajo coacción o amenazas de que sino firmaba que se atuviera a las consecuencias. Vaya arbitrariedad de quienes se supone son los nuevos defensores de los derechos humanos.
En realidad la actitud arbitraria y hostil de la presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Tabasco, Margarita Concepción Espinosa Armengol y dos de sus principales colaboradores, Gabriela Valencia Torre y Raymuindo Mejía Escamilla, no es mas que un acto de venganza en contra de la ex-directora de Administración Itzel Guadalupe Fernández Casas, quien al no recibir su finiquito económico iniciará una demanda laboral en contra de la CEDH Tabasco, porque tiene derecho a recibir una remuneración económica, tal cual se ha dado en los anteriores cuerpos directivos, cuyos ex-presidentes y colaboradores cercanos, recibieron en su momento el pago justo a su respectiva liquidación, por lo que es una arbitrariedad y una violación a sus derechos laborales y humanos, el que la nueva presidente, se niegue a finiquitar su servicio laboral.
Margarita Concepción Espinosa Armengol, cuyo cargo anterior fue la de magistrada en el Tribunal Electoral de Tabasco, de donde se fue apabullada, derrotada, al perder el litigio por violencia de género, entablado en contra del actual presidente del TET, Oswald Lara, ante la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), que declaró infundada su acusación, llevó su odio, su rencor, a la Comisión Estatal de Derechos Humanos, y no es gratuito que ahora quiera cobrarse una vieja afrenta que sufrió en el TET a manos de un familiar de Itzel Guadalupe Fernández.
¿Porque decimos que Margarita Concepción Espinosa llevó su odio, su rencor y arbitrariedad, del Tribunal Electoral de Tabasco a la Comisión Estatal de Derechos Humanos?, resulta que durante su gestión como magistrada presidente del Tribunal Electoral de Tabasco en la pasada administración, tuvo como titular del Organo Interno de Control (OIC) del TET a Sebastián Fernández Casas, responsable de supervisar la administración y el cumplimiento normativo dentro de esa institución, y fue quien no le validó ni aceptó, las diversas compras que realizó a precios exorbitantes en el Tribunal, por lo que quiso removerlo y no pudo, por lo que al no validar el contralor todas las compras que realizó, al llegar la documentación contable al Organo Superior de Fiscalización del Estado, se le hizo las observaciones, y por eso el OSFE ha requerido en diversas ocasiones a Espinosa Armengol para que compruebe, con documentos fehacientes la cantidad de 34 millones de pesos, que no tiene los soportes financieros, y que hasta la presente fecha no ha podido comprobar, y ya se verá si la CEDH es patente de corzo para que el OSFE a cargo de Juan José Peralta Fócil que la ha multado porque no ha comparecido, deje sin efecto la comprobación de los millones de pesos que está en el aire, lo que de ser así sentaría un mal precedente en materia de fiscalización, aunque creemos que a pesar de su nuevo cargo, está obligada a comprobar el dinero que gastó como magistrada presidente del TET.
El asunto es que Sebastián Fernández Casas como contralor interno del TET sentó en el banquillo de los acusados a Margarita Concepción Espinosa, de tal manera que al llegar a la CEDH y encontrarse a la hermana de este, Itzel Guadalupe Fernández Casas, ha decidido vengarse, cobrar esa vieja afrenta, y que mejor que hacerlo en contra de la hermana del responsable de haber evidenciado el mal uso de 34 millones de pesos, motivo por el cual la requiere el Organo Superior de Fiscalización del Estado a cargo de Juan José Peralta Fócil, por lo cual decidió no pagarle su finiquito a la ex-directora de Administración de la Comisión Estatal de Derechos Humanos.
El problema sigue de largo, porque Itzel Guadalupe ha decido acudir ante los organismos laborales para obligar a la presidente de la CEDH ha que cumpla con las disposiciones legales, pagándole el finiquito que le corresponde por sus años de servicio, para así concluir el litigio.
Perno no solamente Itzel Guadalupe no ha recibido su correspondiente finiquito, también el ex-presidente de la CEDH, José Antonio Morales Notario, quien casi al mes de haber dejado el cargo, sigue esperando que Margarita Concepción Espinosa, ordene a su director administrativo, Raymundo Mejía para que proceda a entregarle el finiquito económico.
Aunque José Antonio Morales está callado, esperando con prudencia el pago de su finiquito, es probable que si pasa el mes y no ve claro, también se decida a acudir a los órganos laborales para hacer efectivo este derecho que le corresponde, por lo que no diría el clásico “pero que necesidad” o necedad de ser exhibidos públicamente cuando la presidente de la CEDH, debió ordenar los finiquitos correspondientes y asunto concluido, pero tal parece que la radicalización o desprecio a la atención a los derechos humanos, será la norma que prevalezca en esta nueva administración.
OJITOS
Quien ya decidió dejar su cargo en la administración estatal, en la Secretaría de Ordenamiento Territorial y Obras Públicas (SOTOP), es Daniel Arturo Casasús Ruz, para estar en condiciones de buscar la candidatura a la alcaldía de Centro por el partido Morena.
De acuerdo a fuentes dignas de crédito, Daniel Arturo Casasús junto con su equipo hicieron un balance de como van en Centro, por lo que requiere meterle mas velocidad a sus recorridos por todas las comunidades para buscar un mejor posicionamiento, y por eso, una vez que pase la feria Tabasco 2026 que se realizará del 1 al 10 de mayo, probablemente el 15 de mayo, el aun titular de SOTOP presente su renuncia al cargo al gobernador Javier May, para quedar libre y seguir su peregrinar para ver si logra su objetivo, llevando como padrino estelar a Andrés Manuel López Beltrán, el famoso Andy que de ninguna manera es garantía de que tenga amarrada la candidatura a la alcaldía de Centro, ya que las candidaturas a las alcaldías se decidirá por medio de una encuesta a la población.
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