lunes, 24 de abril de 2017

EL DETERIORO DE LA UPCH

OJO VISOR
Jacinto López Cruz
Jaclop62@hotmail.com


Desde su fundación, la Universidad Popular de la Chontalpa  tenía la visión de brindar un servicio educativo en toda la región de la Chontalpa y estados vecinos a Tabasco, para elevar el incrementar el acervo académico de cientos de jóvenes que no contaban con un espacio educativo de nivel superior para cursar una licenciatura, por lo que si bien inicio de manera irregular sus actividades como una Universidad Municipal bajo la dirección de Rogelio Barriga que obedecía ciegamente al Mesías de Tepetitán, AMLO,  ya durante el gobierno de Roberto Madrazo se logra legalizar, dándole un carácter institucional bajo el rectorado de Fernando Calzada Falcón.
Calzada Falcón fue poniendo orden en cada área de la UPCH  pues contaba con el apoyo del gobernador madrazo y de la entonces Secretaria de Educación, Graciela Trujillo, por lo que su nivel educativo fue creciendo y no se observaron actos de corrupción que con el tiempo se ha convertido en un lastre endémico en esa institución. A raíz de la anulación  del proceso electoral para gobernador en el año dos mil, y ya durante el interinato de Enrique Priego Oropeza, Calzada Falcón es llamado a ocupar la Secretaría de Finanzas del gobierno estatal, por lo que en su lugar fue designado, Ramón Figueroa Cantoral, quien contaba con la experiencia de haber sido Secretario Administrativo de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco durante el rectorado de Josué Vera Granados; por lo que con todo ese bagaje, el ingeniero Figueroa pudo continuar el curso institucional a la Universidad, logrando establecer convenios con la Federación para recibir recursos y compartir con el estado el presupuesto de ingresos de la misma, haciendo crecer la matricula educativa como también se fue elevando el nivel académico que tanto se requería.
Figueroa Cantoral, logró incluso acrecentar las economías de la institución y formalizó el PIFI un convenio federal del que se obtenían recursos federales, con los que se logró adquirir equipo de oficina y de computo, así como para sentar las bases de los laboratorios.
A la salida de Figueroa, arriba a la rectoría el doctor Arquímedes Oramas Vargas,  actual Senador Suplente de Humberto Mayans Canabal, que ya traía cierta experiencia educativa, mismo  que  abre la Universidad a los cuestionados contratos que otorgaba Petróleos Mexicanos a las Universidades públicas del país, llegando la abundancia de los recursos económicos y aunque hubo momentos de turbiedad y de serios cuestionamientos en el uso del dinero, pues se sabía que Oramas invertía parte de ello en su proyecto político personal ya que quería ser candidato a diputado federal por el PRI y lo logró, pero a la postre fue derrotado en esa aventura política.
Como rector joven, Oramas se metió de lleno a convivir con el alumnado, pues él en su momento, había sido líder estudiantil en la escuela de medicina de la UJAT, junto con el doctor Cruz Castellanos, por lo que logró compenetrarse con la problemática que se vivía dentro de la Universidad y no permitió que existieran actos de corrupción como la venta de calificaciones, el acoso sexual a cambio de calificaciones, y el tráfico de enervantes, como actualmente prevalece dentro de esa institución educativa, que va de mal en peor. Aún cuando desde ahí se impulsó para ser candidato a diputado federal, Arquímedes Oramas dejó finanzas sanas en la UPCH.
Al segundo año de gobierno del químico Andrés Granier, fue nombrado su compadre el otro químico José Víctor Zarate Aguilera, un “grillito” avecindado en Cárdenas, originario del estado de Veracruz, que se autonombraba como el único amigo de Granier en ese municipio y cuyo sueño era ser alcalde de la tres veces heroica, por lo que  de manera irresponsable, abusó de los recursos económicos de la Universidad; Zárate inició una era de depredación del presupuesto público asignado a la UPCH, y fue más allá, dispuso arbitrariamente de los recursos económicos ahorrados por sus antecesores, al grado que  no pagó las cuotas de los trabajadores al ISSET, que quincenalmente les descontaban de sus salarios,  por lo que estuvieron a punto de negarles el servicio médico al personal, la que se ha convertido en una secuela que desde entonces se viene arrastrando porque los rectores que le siguieron también contribuyeron a dilapidar los recursos públicos, en vez de pagarle al ISSET.
Zárate Aguilera con la anuencia del gobierno granierista usó las oficinas de la UPCH  como casa de campaña y para hacer reuniones sociales del club rotario; no pudo lograr su sueño de convertirse en candidato a alcalde de Cárdenas, solamente fue efímero candidato a diputado local pero fue desplazado por la equidad de género.
Aun con todos los actos de corrupción  que cometió Zárate en la UPCH, y pese a que está denunciado penalmente, este gobierno prácticamente decidió indultarlo, no fue tocado ni con el pétalo de una rosa, cuando se creía que iría directo a la cárcel,  por lo que después que le secuestraron a la hija, para cumplir con el adagio de “ladrón que roba a ladrón” se refugia en su natal Veracruz, donde montó sendos laboratorios seguramente con el dinero de la sacrificada Universidad, mientras que reniega de Andrés Granier, a quien ni siquiera ha ido a visitar en Tepepan donde se encuentra preso como agradecimiento de que lo hizo millonario y no está en la cárcel.
A la salida de Zárate aguilera asumió la rectoría su incondicional Pedro Javier Muñoz Vergara, otro veracruzano radicado en Cárdenas, también amigo de Andrés Granier, quien tuvo un paso efímero por la institución, causando más pena que gloria y posteriormente fue designado el cardenense José Luis Hernández Lazo, por  recomendación expresa de "Nito" Amat y de Fernando Valenzuela, con quienes lo une una amistad de toda la vida; mala experiencia, mal rector, gris, anodino,  pues no puso orden jamás en la UPCH y fue víctima de su indecisión de poner de patitas en la calle a los incondicionales de Zárate que aún hoy siguen medrando en la Universidad, como Samuel Sánchez, Jesús Antonio Tamayo, quien fuera secretario de Vinculación con Zárate Aguilera, entre otros, quienes  convirtieron esa Universidad  en un muladar (de mulas pues) incumpliendo los objetivos para los que fue creada y, “sustrayendo” parte del presupuesto público asignado, incluso desviando las cuotas.
A Hernández Lazo lo sustituye Querubín Fernández Quintana, puede decirse que es un médico cardenense, que sin méritos académicos llegó de manera coyuntural a la UPCH también impulsado por “Ñito” Amat a quien le crecen los enanos y se convierten en ladrones; su hermano-de Querubín- Ramón Fernández Quintana, anteriormente con Arquímedes Oramas había sido líder sindical, ese sí, con trayectoria en ese centro educativo, pero Querubín es un inepto en la cuestión educativa.
Si José Víctor Zárate en el granierato fue un rector corrupto, Querubín Fernández Quintana ya lo superó en esta administración al hacer mal uso de los recursos públicos, desde los altos salarios fuera del tabulador para el grupúsculo que llevó a esa Universidad, pasando por la venta de calificaciones que raya en lo grotesco e inmoral, hasta la caída de la matrícula en un 50 por ciento,  así como el despedir a profesores-investigadores con un alto perfil académico para colocar a sus incondicionales, sin entender que la UPCH no es agencia de colocaciones para medrar con el presupuesto, sino un centro de estudios que requiere que sus estudiantes salgan bien preparados.
Tan delicada es la corrupción al interior de la UPCH que al desplomarse la matrícula escolar hay carreras como la de ingeniería química petrolera que iniciaron este semestre como solo siete alumnos y la de geología con solo dos alumnos.
Querubín Fernández se está constituyendo en el enterrador oficial de esta Universidad al lograr que se desplome la matrícula mientras que sus actos de corrupción recientemente destapados por el sindicato académico en una carta pública dirigida al gobernador, durante la reciente toma de las instalaciones universitarias,  en donde desnudan quienes son los funcionarios corruptos, que venden calificaciones y que acosan sexualmente a alumnas y alumnos porque algunos funcionarios son adoradores de la “vela perpetua”, por lo que se espera que haya una limpia en general, pues los actos de corrupción son avalados por el cáncer de la educación, Emilio de Igartua, que como perro rabioso cuando toman las instalaciones de nivel superior, sale en defensa de los rectores, como pasó con la UPCH, no porque les asista la razón, sino que  lo hace, porque también está confabulado, pues los ha obligado a contratar personas que él manda, aduciendo que son indicaciones del gobernador, como también recibe a la mano una percepción económica para ocultar las trapacerías, informando a sus superiores que todo está bien.
Mientras Igartua siga como subsecretario donde se ha convertido en un verdadero cáncer de la educación, el nivel superior se seguirá desplomando estrepitosamente, va de reversa, por lo que tiene que haber un cambio profundo que no se ve con la llegada de Solís Carballo, que ahora enloquecido porque quiere ser candidato a diputado federal no le agarra los hilos conductores a la educación, por lo que se encamina a salir peor que Víctor Manuel López, lo malo, es que así enterrará su incipiente carrera como funcionario público.  
Una forma de bajarle presión a los problemas que ha ocasionado el rectorado mediocre y corrupto de Querubín Fernández Quintana, es que se  nombre  a un profesional de la educación superior, que pusiera orden administrativo y ejecutara los expedientes administrativos e incluso penales contra quienes han dañado el patrimonio de la UPCH, así como darle de baja a las rémoras que nunca han aportado nada, más que cobrar su salario sin trabajar, tristemente llamados aviadores, que están algunos incluso desde la época en que Oramas fue rector (por ejemplo, Manuel Enrique Rodríguez Contreras) es hora que Angel Solís se faje sus pantalones-si es que quiere- y demuestre capacidad, ya que si sigue permitiendo que  Emilio de Igartúa prosiga regenteando las Universidades y Tecnológicos del estado, la educación superior se seguirá desplomando, no se vale que sigan engañando al gobernador Núñez que ha puesto todo, desde su entusiasmo hasta los recursos económicos que ha asignado  para elevar el nivel educativo y que no se desplome como está pasando en la UPCH.
                                        OJITOS
Los priistas tabasqueños fueron abandonados a su suerte por su dirigente nacional, Enrique Ochoa Reza, quien envió al secretario de Organización, Carlos Iriarte a la toma de protesta de Gustavo de la Torre-conocido como Pelo de Muñeca-, como dirigente estatal del PRI, quien ofreció unidad y cohesión en una desangelada reunión de consejeros priistas que se dieron cita en el auditorio  de sección 44 del sindicato petrolero.
El priismo dio muestras de seguir huérfano en el estado, y será realmente titánica la labor que tengan que realizar para lograr parar la desbandada a otros partidos y que realmente crean que su partido, será competitivo, y estará a la altura de las circunstancias. Quien dio la mejor nota periodística fue el Senador Mayans, Humberto para mayores señas, porque hay otro Senador Mayans,  ya que brindó  su respaldo a la diputada federal, Georgina Trujillo Zentella, para lograr la candidatura del PRI al gobierno de Tabasco, rumbo a la elecciones del 2018. “Creo que Gina Trujillo es  el personaje, es la persona que en el PRI reúne el mejor perfil y las  características que se requieren para hacer una espléndida candidata al gobierno del estado”, sostuvo.


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