lunes, 3 de marzo de 2014

PRI AMNESICO

    El pasado viernes por la tarde para realizar la evaluación correspondiente al primer año de su integración, se reunieron los partidos políticos integrantes del Pacto Político por Tabasco, con el Gobernador del Estado, Arturo Núñez Jiménez, con el secretario de Gobierno, César Raúl Ojeda Zubieta y algunos funcionarios del gabinete, en donde el dirigente estatal del PRI, Erubiel Lorenzo Alonso Que, al intentar deslindar a su instituto de la debacle financiera y de la enorme corrupción que prevaleció en el anterior sexenio, echándole la culpa al actual gobierno de estar anclado en el pasado, recibió una cátedra de política por parte del Ejecutivo, que corresponsabilizó a ese partido del problema económico,  y que no se está anclado sino poniendo orden en todo lo que dejaron mal. Durante la reunión del pasado viernes 28 de febrero, por orden de aparición, el primero en hablar para fijar un posicionamiento fue el “dirigente” del PANAL, posteriormente lo hizo el dirigente del Verde Ecologista, después el representante del Movimiento Ciudadano, luego el comisionado del Partido del Trabajo, siguió el presidente del PAN, el dirigente del PRI y finalmente el del PRD. Sin embargo, la postura asumida por el dirigente estatal del tricolor, Erubiel Lorenzo Alonso Que, al intentar deslindarse de todo lo que hicieron los priistas del pasado, de acusar que la actual administración estatal está anclada, que no camina, y la posterior respuesta del gobernador Núñez, por cierto contundente, fue lo que llamó la atención hacia adentro y hacia afuera; las especulaciones en todos los sentidos no se hicieron esperar, algunas, en el sentido de que el dirigente priistas se le había parado “macho” al gobernador para decir sus verdades y que este se había bajado al nivel del “líder priista”, y otras en el sentido de que el gobernador  le pegó una paliza política a Erubiel, quien novatamente  como peso pluma se enfrentó a un peso pesado que lo dejó como anona, todo moreteado. A fuerzas de hacer el análisis de la evaluación del Pacto Político por Tabasco y las repercusiones políticas del pasado viernes, en lo que algunos llaman un “agarrón” que no fue así, sino simplemente fue una postura partidista y la gubernamental;  en aras dejar de lado los chismes, las intrigas, y las conjeturas de mala leche  que se vertieron hacia uno u otro lado, bien vale la pena reproducir parte del discurso político (lo medular) de Erubiel Lorenzo y del gobernador Núñez para que usted lector saque sus propias conclusiones. Erubiel dijo: “No estamos satisfechos. Lo tenemos que decir con esa simpleza. Observamos un rezago en los temas legislativos y vemos deficiencias, insuficiencias e ineficacia en la implementación de las políticas públicas acordadas. A pesar de que hemos insistido en que tengamos una calendarización del cumplimiento de todas y cada una de las políticas públicas acordadas, hoy ya integradas al Plan estatal de Desarrollo y sus programas sectoriales, tenemos el ofrecimiento de que estará hasta el próximo mes.  Y no estamos satisfechos porque es evidente la falta de resultados en áreas de la administración pública donde el pueblo está exigiendo buenos resultados, particularmente señalamos la falta de seguridad y el desempleo que continúan asolando a la población. Esto sin mencionar los deficientes servicios en educación, salud, vivienda, infraestructura para el desarrollo, entre otros. Y aunque se ha señalado que el PRI es culpable de la situación económica que el actual gobierno heredó, queremos precisar que nuestro partido saldó su cuenta en las urnas al perder las pasadas elecciones. No somos responsables por actos u omisiones de las personas en el ejercicio del gobierno, ellos que respondan de su actuación de acuerdo a la ley. ¡Ya basta de que se continúe señalando al PRI como responsable del pasado! Hay nombres y apellidos a los que la historia pondrá en su lugar. No somos, ni actuamos como ilusos. Hemos confiado en la firma y la palabra comprometida por el bien de Tabasco, pero exigimos que se acelere el cumplimiento cabal de lo pactado. Insistimos en que se aceleren la implementación de políticas públicas en materia de agua, energía y petróleo, la nueva realidad metropolitana y el desarrollo de la región Sur Sureste”. Después del discurso de Erubiel, vino  el pronunciamiento del encargado del despacho del PRD, después el secretario de Gobierno y finalmente vino la postura del  gobernador: “La democracia se construye con consensos y disensos. Sólo en los regímenes totalitarios aspiran e imponen el llamado pensamiento único. En la democracia se parte del reconocimiento de la pluralidad como un asunto que tiene que ver con la naturaleza de las personas y de las sociedades humanas. Ser plural no es algo por lo que se opte. Es algo que está en la realidad de las cosas. Por esa íntima convicción del quehacer democrático, que además avalo con mi propia biografía, es que no obstante que el mandato del electorado nos dio a las fuerzas que integramos la coalición Movimiento Progresista por Tabasco la mayoría absoluta en el Congreso del Estado. Que podríamos legislar la ley sin necesidad de ninguna otra fuerza política. Que eventualmente podríamos construir acuerdos para reformas constitucionales, porque sólo estábamos a un voto de la mayoría calificada de las dos terceras partes, no por necesidad, sino por convicción, convoqué al Acuerdo Político por Tabasco, convencido de que teníamos que emprender una nueva etapa. Y lo dije en su oportunidad ante los dirigentes de partidos cuando firmamos el Acuerdo Político por Tabasco, su agenda, su calendario, y lo presentamos posteriormente en el Congreso del Estado, de que de alguna manera se habla de que la alternancia política, después de una longeva permanencia en el poder de una misma opción partidista, abría una serie de oportunidades históricas que habría de aprovechar, y que algunos hablan coloquialmente de que con la alternancia se otorga un bono democrático. De tal manera que me complace mucho estar a un año y ver que el espíritu que nos animó a todos prevalece, independientemente de diferentes opiniones y valoraciones que pueden estar en el análisis  y en la estrategia de cada quien, respecto de su quehacer público y que forma parte del legítimo juego político o lucha política. Debo decir que aquí se ha hecho un recuento de todo lo que hemos logrado; coincido en que hay que redoblar el esfuerzo para ir más rápido en varios temas que nos impusimos y que tenemos que terminar.  Después de hacer un resumen de los temas pendientes, porque algunos van acordes a las modificaciones del Congreso de la Unión el gobernador prosiguió: “Quiero finalmente decir que este gobierno no está anclado en lo que implica la forma como recibió el estado. Cuando hay faltantes en el presupuesto estatal durante un sexenio del orden de 9 mil 500 millones de pesos, que implican al tipo de cambio, hoy, del dólar, 755 millones de dólares, el asunto no es borrón y cuenta nueva a la primera. Evidentemente el estado va a sufrir y está sufriendo un buen tiempo por eso. Y mientras así ocurra habrá que decírselo a los tabasqueños, aunque algunos pretendan que el puro veredicto electoral los releve de responsabilidades posteriores.  Quiero decir en tal sentido que, por ejemplo, para librarla en el primer momento cuando la Tesorería de la Federación, en tratándose de los recurso federales, la cifra que di es sólo local, exigía a mi gobierno la devolución de los recursos que nunca llegaron a su destino para, como dicen en la jerga presupuestal, cerrar el ejercicio fiscal 2012 y poder iniciar el ejercicio fiscal 2013, la única forma que tuvimos para salvar el momento, fue presentar las denuncias penales. Estábamos obligados para poder librar el momento del cierre de 2012 y la apertura de 2013. Pero además, hoy estamos sufriendo que ese dinero finalmente no llegó a lo que tenía que llegar. Había un dinero para un Tecnológico en Huimanguillo que no llegó y tuvimos que meter a los estudiantes en una escuela primaria, ahí arrimados, en tanto no se construyeron las instalaciones del Tecnológico. Hoy tenemos problemas con los estudiantes del Tecnológico que ya no caben en la convivencia con los de la primaria, porque alguien sustrajo para fines indebidos el dinero que estaba destinado para el Tecnológico de Huimanguillo. Y tenemos el reclamo de la Comisión Nacional de Protección Civil por un radar que se compró con recursos federales para poder pronosticar de mejor manera los fenómenos hidrometeorológicos que tanto azotan al estado, pero las instalaciones para ubicarlos tenían que haberse hecho con recursos locales, recursos que tampoco se aplicaron porque alguien lo sustrajo y lo dedicó a un destino diferente, que todavía no sabemos bien a bien cuál fue, pero no el que estaba etiquetado en la asignación presupuestal. Y así sucesivamente podría yo narrarles 150 ejemplos en el ámbito que quieran, de cómo los recursos que no llegaron hoy nos frenan y nos obligan a tratar de conseguir cómo reponerlos, porque la Federación asume que ya los entregó y que tendrá que esperarse a que se dirima en la causa penal, qué pasó finalmente con los recursos. Y evidentemente nosotros tenemos que dar la cara por esos recursos, y qué decirles del adeudo a proveedores que hemos ido abonando en la medida de las posibilidades. No es un asunto de estar anclado, no es Arturo Núñez el que quiere estar anclado, son quienes robaron a Tabasco los que nos tienen anclado al mal momento. Pero de lo que se trata en este ámbito es de privilegiar los consensos, no los disensos, pero también hay que asumirlos y no eludirlos, para que con toda claridad le digamos a los tabasqueños cuál es la posición de cada quien y el por qué cada acto y cada comportamiento. Yo quiero rescatar el espíritu del Acuerdo Político por Tabasco que es privilegiar los consensos por encima de los disensos, sin eludirlos. Y llegarán tiempos electorales en los que aflorarán los disensos, porque así son los calendarios electorales. En los países que tienen régimen parlamentario cuando nadie tiene la mayoría para formar el gobierno hay que hacer coaliciones y esas coaliciones a veces se deshacen prematuramente para tener que convocar a elecciones y volver a competir. Es claro que hay tiempo para una cosa y para otra”. Hasta ahí los discursos. Lo cierto es Erubiel quizás mal aconsejado o padeciendo amnesia política después de 84 años que estuvo su partido en el poder ahora  pretenda deslindarlo  de golpe y porrazo de los brutales actos de corrupción del sexenio priista pasado que han dejado graves secuelas a la actual administración estatal.  .

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