OJO VISOR
Jacinto López Cruz
Jaclop62@hotmail.com
Con el fallecimiento de la joven estudiante de derecho de la División Académica de Ciencias Sociales y Humanidades (DACSyH), Ximena Esther González, a quien mentes perversas han estado revictimizando al hacerla responsable de su propio deceso presuntamente por problemas familiares que tenía, para encubrir a los verdaderos responsables, que sí las hay, es el rector y su pandilla, se vuelve a abrir la cloaca de todo lo que pasa al interior de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (UJAT), y que a toda costa por su falsa “moralidad” que se cae a pedazos, Guillermo Narváez Osorio ha venido ocultando.
Ante la denuncia pública del padre de la joven estudiante, quien dejó en claro que fue por el problema de bulling que sufría su hija por parte de sus compañeros, y por la falta de atención que sufrió por parte de las autoridades de la UJAT, pidiendo que se esclarezca hasta las ultimas las consecuencias su muerte, el rector ha utilizado a mentes perversas y enfermas para divulgar que no fue responsabilidad de las autoridades de la Universidad que la joven se tirara de un segundo piso, sino que más bien, fue por problemas familiares, una separación de sus progenitores que mantenían discrepancias, y el alcoholismo de su padre que se rehabilita en alcohólicos Anónimos, que motivó que se suicidará, con lo que brutalmente están revictimizando a la víctima para evadir sus propias responsabilidades, y porque además esos responsables, que son funcionarios de la máxima casa de estudios tienen nombre y apellidos.
Recordemos que en el pasado cuando la entonces directora de la DACSyH, Felipa Nery Sánchez, se atrevió a ventilar públicamente en el noticiero radiofónico Telereportaje la terrible realidad que se vivía en esa división a la que comparó con el reclusorio, se le vino el mundo encima, una revuelta estudiantil obligó a Guillermo Narváez a quitarla del cargo, se nombró a una directora interina, y ahora hay un nuevo director, pero en todo este tiempo, la rectoría nada hizo por resolver los graves problemas denunciados.
Felipa Nery dijo: “la División Académica de Ciencias Sociales y Humanidades de la UJAT parece un “reclusorio” por los problemas de drogas y conflictos que llegan a tener algunos alumnos. Tenemos problemas de alumnos con mucha depresión, enfermedades, hipertensión, depresión, epilepsias, anemia, y problemas de violencia que traen de sus casas”, pero lejos de reconocerse lo que ya se vivía en esa división, y que la directora Felipa lo reconocía en forma cruda, a quien tardíamente hay que reconocerle que tuvo la razón, vino la revuelta estudiantil que llevó a su renuncia, se nombró a una directora interina, pero desde entonces hasta la fecha, si se hace una evaluación exhaustiva se verá que poco o nada hizo el rector para ayudar a resolver ese grave problemas en esa división, y ahora las consecuencias se está viviendo con la muerte de esta estudiante. Aun con el mejor de las directores en esa división, sino cuenta con el apoyo total de la rectoría se estrellará contra la pared, porque hay muchas carencias.
Los directores de las divisiones, no solamente la de Ciencias y Humanidades, están maniatados de pies y manos para tomar acciones, pues desde que llegó Narváez Osorio a la rectoría, lo primero que hizo fue centralizar todos los recursos económicos que se recaudan en esas divisiones, alegando que desde la rectoría se haría un manejo honesto, escrupuloso, decente, de esos recursos y que cuando los directores lo requieran se les iría devolviendo, pero ha sido una gran mentira, ya que apenas les devuelven un 40 por ciento de lo recaudado, que ni siquiera les alcanza para el papel de los baños, quedándose Narváez con el 60 por ciento de ese dinero, así aunque haya interés de los directores por resolver problemas que se le van presentando, sin recursos económicos nada se puede hacer. Los directores han tenido reuniones periódicas con el rector, y a pesar que entre ellos se comenta que la falta de recursos económicos en sus divisiones los está afectando crucialmente, prefieren no protestar, no increpan o exigen al rector los recursos económicos que ellos recaudan, prefieren callar para no tener problemas, porque el rector es un arbitrario, aunque hacia afuera, hacia la población aparenta es que es proclive al diálogo, pues utiliza una doble moral.
En las divisiones académicas solamente hay un psicólogo para atender los problemas que presentan decenas de alumnos, cuando se debió haber cuatro o cinco especialistas en salud mental, pero además ante esta carencia que ha tenido que aceptar al rector, los alumnos que presentan problemas de salud mental son canalizados a la Secretaría de Salud para su atención, lo cual es un suicidio, porque a pesar de los esfuerzos de las autoridades estatales para mejorar los servicios en ese sector, sigue siendo deplorable la atención, por lo que al enviar a los alumnos para su atención a esa dependencia gubernamental prácticamente los están mandando al matadero, porque tardan varios meses en ser atendidos, por eso es falso que haya atención por parte de la UJAT, cuyo rector se ha centrado en esconder los graves problemas de salud mental que viven muchos estudiantes, pues así como el caso de la joven que presuntamente se suicidó hay decenas de ellos delicados con problemas de salud mental, con problemas sicóticos o sicológicos y con tendencias suicidas, que no reciben la atención debida dentro de la Universidad, y como hacerlo, si solamente hay un sicólogo por división. ¿dónde está el presupuesto de la UJAT o para que se utiliza?.
Lo más grave, lo más delicado, es que el rector haya salido a decir públicamente, que en el caso de la estudiante no hay responsables, que es muy lamentable lo que sucedió con la joven, pero que no hay responsables, cuando él mismo sabe que sí los hay, pero con esa doble moralidad que lo caracteriza, los está encubriendo, y eso es sumamente delicado.
Los responsables del deceso en la División Académica de Ciencias Sociales y Humanidades, tienen nombres y apellidos, es la doctora Perla Karina Pérez Ruiz, y su jefe inmediato Luis Manuel Govea Hernández. La doctora Perla Karina es la directora de Programas Estudiantiles, su dirección es responsable de la salud mental de los jóvenes, ya que a su cargo están todos los psicólogos de las divisiones de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (UJAT), pues de ella depende la Unidad de Atención Psicosocial en las Divisiones Académicas, y sabe que hay deficiencias, sabe que faltan Psicólogos, pero no hace nada por solucionarlo, es más, se encierra a piedra y lodo en su oficina y poquísimas personas pueden hablar con ella, ni siquiera un alumno puede tener acceso a su oficina para plantear algunos de sus problemas, y eso lo sabe su jefe inmediato, el secretario de Servicios Académicos, Luis Manuel Hernández Govea, que también está en lo suyo, se entretiene con su harem de jóvenes (masculinos) universitarios, que es un secreto a voces, pues todos saben cual es su debilidad sexual, y todas estas grotescas prácticas es tolerado por el mismo rector, que se ufana de una moralidad de la cual carece.
Estos dos funcionarios, Perla Karina y Luis Manuel, son responsables de la salud mental de los estudiantes. Ellos son responsables indirectos de la muerte de la joven estudiante de derecho, porque no tienen programas, no tienen talleres, y no incrementan el número de psicólogos en las divisiones, pero vaya que cobran muy bien, porque en el caso de la doctora Perla cobra cerca de 38 mil pesos mensuales como profesora investigadora, pero también cobra unos 40 mil pesos como directora de Programas Estudiantiles, esa práctica arcaica de que decenas de profesores que llegan a cargos públicos o logran un cargo administrativo en la UJAT y que juró y perjuró que eso se acabaría si llegaba a la rectoría que solamente cobrarían un solo salario, pero ya ven que de “la lengua al plato, se cae la sopa”, y eso es parte de la doble moral de Narváez Osorio que en premio a la ineptitud de la doctora Perla Karina, la premió, haciendo a su marido, Francisco Palavicini Torres, director del museo cacha y cacao, así todos felices en la Universidad Juárez, medrando con el presupuesto.
Las mentiras del rector de que se atiende eficazmente a los alumnos con problemas mentales, psicológicos, psiquiátricos, o por separación de sus padres, cae por su propio peso, pues el presupuesto de la UJAT que se destina para éstos problemas, es casi inexistente, raquítico, en cambio es millonario el presupuesto que se destinó para la violencia de género, que hasta abrió una unidad de género, que se encarga de la no violencia, pero no lo hizo porque realmente le interese este grave problema, que si requiere mucha atención, sino que Narváez, lo vio como un botín, porque al implemnentar, talleres, cursos, y eventos para prevenir la violencia, es más fácil sustraer los recursos económicos, simulando que se realizan talleres y cursos, que solamente justifican en el papel. ¿Cómo creen?, que el rector logró amasar los suficientes recursos económicos para comprarles a sus hijos residencias lujosas en Mérida, en una exclusiva zona, donde hasta artistas poseen una propiedad.
La podredumbre y corrupción dentro de la UJAT es muy grande y delicado, ha crecido durante la administración de Guillermo Narváez, al grado de que no solamente ha sido acusado de estar al servicio del grupo delincuencial La Barredora que llenó de sangre la entidad, tal, como lo denunció un empresario gasolinero, sino que también ha permitido que integrantes de este grupo delictivo, una facción de La Barredora, entrara a la Universidad, desde hace más de un año, que se ha dedicado a extorsionar al personal administrativo, docentes, y hasta padres de los jóvenes.
Hay varias denuncias en la Fiscalía General de Justicia sobre extorsión y secuestro virtual que se han dado al interior de la Universidad, donde la persona extorsionada se queda pasmado porque los delincuentes saben todo sobre él, incluso conocen hasta su domicilio, pero estas denuncias no salen a la luz pública porque el rector le pidió al fiscal general que por precaución y para no alterar el orden dentro de la UJAT, se mantenga en secrecía, pero pronto daremos a conocer una denuncia que está asentada en una Carpeta de Investigación sobre como los delincuentes extorsionaron a un padre, al que llamaron telefónicamente para amenazarlo de que asesinarían a su hijo porque lo habían secuestrado en la universidad, y si quería verlo vivo tenía que depositar una cantidad de dinero en una cuenta bancaria.
Es tan cierto que La Barredora entró a la UJAT para extorsionar que dos comunicadores, uno de Cárdenas y otro de Villahermosa, que publicaron en sus redes sociales que “La UJAT encubre estafadores”, y “personas de la mafia utilizan a la UJAT para obtener dinero”, cuyos salva pantallas tenemos en nuestro poder como prueba, fueron llamados inmediatamente por el rector, como parte de su plan de control de daños, para callarlos les ofreció un pago económico mensual, y estos felices y contentos son ahora los mas férreos defensores del rector, se desgarran las vestiduras por él, y este a su vez cree que enterrando la cabeza en la arena como el avestruz, soluciona todo, pero la podredumbre y corrupción de Guillermo Narváez Osorio sigue brotando a borbotones mientras hunde en el descrédito a la UJAT.
¿se atreverá Guillermo Narváez a cesar a los funcionarios responsables indirectos de la muerte de la estudiante de la DACSyH de la UJAT o los solapará?. Que no vayan a salir de la fiscalía que un maestro activo de esa división es responsable por haber maltrato a la extinta estudiante, a la que siguen revictimizando, por la conveniencia del rector, que lucha por sostenerse en el cargo, contra marea y viento, cuando ya es insostenible, por el fango en la que tiene metido a la máxima casa de estudios.
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