OJO VISOR
Jacinto López Cruz
Jaclop62@hotmail.com
Si bien es cierto que en muchas instituciones educativas hay acoso sexual por parte de los maestros hacia los alumnos, de los cuales en su mayoría quedan sin castigo, por contubernio dentro del mismo plantel, también es cierto que este problema se ha convertido en un arma de doble filo que es utilizado por los directivos para deshacerse de profesores incómodos, disidentes, que no se pliegan a sus intereses, que todo lo cuestionan, a quienes obligan a renunciar bajo amenazas de ser denunciado ante las autoridades competentes, pero ese hecho de renuncia y no de denuncia, finalmente pone al descubierto que solamente se trató de un acto de venganza.
Dos asuntos de presunto acoso sexual nos han dado el contexto para tratar de dar luces sobre la forma vil en que es tratado este delicado problema, no para comprobar o para buscar justicia a favor del alumno o la alumna supuestamente acosado, sino para demostrar que está siendo utilizado como un acto de venganza por parte de los directivos hacia el maestro que no se pliega a sus intereses, que les resulta incómodo, a quien de esta forma obligan a renunciar con la velada amenaza de que serán denunciados ante las autoridades competentes, ya que ante la denuncia de acoso o violencia sexual inmediatamente la autoridad competente decreta prisión preventiva para el denunciado, sin que exista la presunción de inocencia, por eso, hay maestros en todos los niveles educativos que ante la advertencia de los directivos que puede ser denunciado por acoso sexual, conociendo lo delicado del asunto, prefieren renunciar antes que comparecer ante una fiscalía del Ministerio Público, ya que mientras se averigua si hubo o no acoso sexual, va preso.
Guadalupe Arias Acopa, acusado de actos de corrupción, de malversación de recursos públicos del Cecyte Tabasco, y de usar una campaña de descredito en contra del sindicato mayoritario, al que acusa de todos los males que pasan en esa dependencia y que quiere desaparecerlo, sigue el mismo patrón de conducta que utilizó en el Instituto Tecnológico de Centla, al que desfalcó y dejo en bancarrota, por lo que ahora pesa sobre sus espaldas la acusación de desvío de recursos económicos por parte de la Auditoria Superior de la Federación, por lo que tiene que devolver a la Hacienda Pública Federal mas de cuatro millones de pesos y otro tanto tienen que devolver varios de sus colaboradores acusados del mismo delito, por lo que para desviar la atención de las acusaciones en su contra se sacó de la manga de la chistera, un tema que es sumamente delicado, el de acoso sexual, de una supuesta red de maestros y trabajadores administrativos dedicados a embaucar a alumnas a quienes le pedían favores sexuales para ponerles buenas calificaciones, el detalle es que constituyéndose en un ilegal Fiscal del Ministerio Público, investigan internamente no para llevar ante la justicia a los posibles implicados, sino para amenazarlos de que serán denunciados penalmente sino renuncian voluntariamente y es que esta asquerosa práctica de un hombre sin escrúpulos como Guadalupe Arias Acopa se debe, a que comenzaron a correr a trabajadores afines al sindicato y todos demandaron con amplias posibilidades de ganar, por eso el invento de acoso sexual, instaurado en la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (UJAT), por el rector Guillermo Narváez Osorio para correr a los maestros disidentes o críticos de su administración, con lo que logró despedir a más de 15 catedráticos con el argumento de que “firmas tu renuncia voluntaria o interponemos un demanda penal en su contra por acoso”, le vino funcionando hasta que se topó con el catedrático de la división de ingeniería, José Lourdes Félix, quien venia denunciando actos de corrupción dentro de la UJAT, a quien le pusieron un cuatro, el rector utilizó una alumna que interpuso la demanda de acoso sexual, el maestro estuvo preso siete meses en la cárcel, tiempo en que se destapó la podredumbre, la cloaca, al interior de la Universidad, logrando su libertad por medio de un amparo pues un juez de distrito decretó su inocencia, por lo que ahora tiene el catedrático tiene demandado por daño moral a todos los implicados, entre ellos la alumna que se prestó a la patraña y al rector.
Este mismo esquema de acoso sexual que se ha convertido en un arma de doble filo, es el que quiere utilizar Lupillo Arias para correr sin problemas a los docentes que se oponen a sus pretensiones de acabar con el sindicato mayoritario, para tener un sindicato patito y puede hincarle libremente los dientes al presupuesto del Cecytes Tabasco, tal a como lo hizo en el tecnológico de Centla.
Sin un Organo de Control Interno, pues Lupillo Arias Acopa, lo desapareció en forma indebida en el Cecyte Tabasco, tal cual hizo en el tecnológico de Centla, donde nadie replicó, que es el área responsable de las investigaciones internas de todas las irregularidades para realizar las denuncias o turnarlas ante las autoridades competentes, esta semana en un rueda de prensa encabezado por el asesor externo de esa dependencia, Javier Vargas Ramón, que desde adentro torpedea al gobierno de Javier May, en esa rueda de prensa en donde fue increpado por un ex-trabajador recién corrido de esa institución, que le hiso serios reclamos, lanzó de su ronco pecho de que están desmantelando una red de profesores y administrativos dedicados al acoso sexual, si, eso es bueno que se haga, pero cuando sale a relucir que todos son integrantes del sindicato mayoritario al que Lupillo quiere desmantelar, salta la duda si es un hecho real el acoso sexual o una estrategia para correr a profesores que son incómodos al director general, que acusa de corrupción a la dirigencia del sindicato mayoritario cuando la Auditoría Superior de la Federación que Audita los recursos públicos federales que se le entregan a las dependencias de gobierno, entre estas las escuelas de nivel superior lo está acusando de ladrón, de haber desviado recursos públicos que debe de reintegrar a la Hacienda Pública Federal, pero guarda silencio sobre otro tema, y manda a activar la caja china del acoso sexual.
Tristemente, Guadalupe Arias Acopa es solapado por la Secretaria de Educación de Tabasco, Patricia Iparrea, quien dice estimar al gobernador pero con sus actos lesiona su gobierno, pues conociendo todas las irregularidades del director del Cecyte Tabasco, que ante las acusaciones de corrupción exigía pruebas y ahora que se da a conocer el dictamen de la ASF, decide no hacer nada, seguirlo solapando y permitiendo que siga con sus irregularidades, porque razón lo sostiene, o cual es la deuda política o económica que Patricia le debe a Lupillo que a pesar de sus irregularidades que ya comienza a golpear al Ejecutivo, lo sostiene a capa y espada, así no ayuda, así le hace daño al gobierno de la Cuarta Transformación.
Vayamos por parte, Javier Vargas Ramón, militante del Partido Movimiento Ciudadano, cuya hija Fanny Vargas, es diputada por ese partido, si pensáramos sectariamente a como piensa el ala radical de Morena, no tendría cabida en el gobierno de Javier May, porque milita en un partido contrario al partido gobernante, digamos entonces que este gobierno es más accesible y puede permitir que militantes de otros partidos ocupen cargos de privilegio, pero el señor es asesor jurídico externo, una figura que no existe en este gobierno, y que no debe de existir porque la Ley de Austeridad, aprobado por el Congreso y promulgado por el gobernador no lo permite, pero aun así, bajo esa figura, primero, fue la Secretaria de Educación, Patricia Iparrea que lo utilizó al mandarlo como mediador o conciliador ante el conflicto que tenían los estudiantes y maestros en el tecnológico de Balancán, donde fracasó estrepitosamente y ya todos saben lo que pasó.
Javier Vargas se fue con Guadalupe Arias Acopa al Cecyte Tabasco, donde siguió ocupando la figura de asesor jurídico externo, un figura descartada en la Ley de Austeridad, decretada precisamente para ahorrar recursos económicos, por lo que se desapareció las asesorías jurídicas externas y todos los asuntos jurídicos o legales de las dependencias sería competencia de su área jurídica, que para eso lo tienen.
El cargo que ostenta Javier Vargas Ramón como asesor jurídico externo del Cecyte Tabasco, ya fue observado por el Organo Superior de Fiscalización del Estado (OSFE) y tanto la Secretaria de Educación, Patricia Iparrea, como Lupillo Arias ya fueron informados, y saben que pueden ser sancionados si prosiguen desviando recursos para un área externa, porque eso contraviene la Ley de Austeridad, pero ambos funcionarios desdeñan la observación del OSFE violando flagrantemente la ley de la materia, y es que doña Patricia se siente intocable, ¿porque será?, y con ello contagia a Lupillo que también se siente intocable y este s su vez se lo transmite a Javier Vargas Ramón para que de su ronco pecho salga a declarar lo que se le venga en gana, asumiendo una función que de acuerdo a la Ley de Austeridad no existe.
Actuando de manera irregular, el que se dice el salvador del Cecyte, Lupillo Arias, que llegó a combatir la corrupción, cundo él esta acusado de corrupción por la ASF, dice que descubrió una red de acoso sexual montado por maestros y personal administrativos, pero todos de un solo sindicato, porque el sindicato minoritario es intocable, resulta que desaparecen al Organo de Control Interno que debería realizar las diligencias de rigor para que sea el asesor jurídico externo el que realice indebidamente las investigaciones en contra de los maestros, se lo pase al jurídico y este obediente, como buen burro estampe su firma en el trabajo realizado por el asesor externo que de manera ilegal sigue operando en el Cecyte.
Como creerle a Acopa que hay una red de acoso sexual conformado por maestros y personal administrativo, cuando hay una completa fobia hacia los que integran el sindicato mayoritario y los está despidiendo, ya que mientras un conserje por pertenecer al sindicato minoritario, provocó un incendio en un plantel del Cecyte quemando un salón que tenían de bodega y no fue sancionado. Como creerle a Acopa que en realidad los maestros acosan a las alumnas, cuando es un secreto a voces, que sus funcionarios de primer nivel de Cecyte tienen prácticas sexuales con personal de la misma institución.
La muerte del profesor Alberto Israel Jasso Cruz, quien trabajaba en un plantel de Azcapotzalco, difundido en redes sociales quien prefirió suicidarse, antes de sufrir el escarnio público y ser encarcelado por un delito que no cometió, que antes de quitarse la vida se dijo inocente de acoso sexual denunciado por una un alumna, ahora se sabe se droga y es problemática, efectivamente debe servir como ejemplo para que se vea que la denuncia de acoso sexual es un arma de doble filo, porque prevalece el dicho de la denunciante y no hay posibilidad de que el denunciado lleve en libertad su proceso sino que es inmediatamente encarcelado, sin que se tome en cuenta la presunción de inocencia.
Antes de suicidarse Jasso Cruz manifestó su inocencia y dijo que su sacrificio debe de servir para que no se cometan errores, para que en caso de denuncias de acoso sexual las autoridades no lo den como un hecho consumado, cuando se realiza por otras causas, probablemente por venganzas, y como es un delito delicado los acusados van directamente a la cárcel, les aplican prisión preventiva, dejando de lado la presunción de inocencia.
Y esto es cierto, ahora vemos como el director del Cecyte que desapareció al Organo de Control Interno de esa dependencia, quiere usar el presunto delito de acoso sexual como letra de cambio contra los maestros, “si renuncias voluntariamente no se denuncia penalmente”, y la presunta alumna ofendida ¿cómo queda?, es el mismo esquema que se le descubrió al rector cuando metió a la cárcel al maestro José Lourdes Félix, que se defendió con uñas y dientes, salió en libertad con lo que demostró un acto de vileza de Guillermo Narváez, quien por venganza le inventó el delito de acoso, y en forma detestable utilizó a una alumna para su patraña que no le funcionó.