OJO VISOR
Jacinto López Cruz
Jaclop62@homail.com
Por todos los medios en una actitud que raya en el cinismo como parte de su oculta perversidad, pues ha resultado ser un verdadero demonio, el rector de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco, Guillermo Narváez Osorio, ha tratado de minimizar la muerte de la estudiante de derecho de la División Académica de Ciencias Sociales y Humanidades, Ximena Esther González Gerónimo al catalogarla como un “lamentable accidente” intentando lavarse las manos de que no sabe nada pues es la Fiscalía General del Estado la que realiza las investigaciones, o como lo manejara su jefe de prensa, el llorón y perverso de Juan José Padilla Herrera, al difundir su boletín el día de los hechos (jueves 12 de febrero) que se trató de un “incidente”, cuando es algo sumamente delicado, donde varias personas van a ir a la cárcel si la Fiscalía no tuerce el rumbo de las investigaciones.
Temiendo que este hecho trágico, que no fue un “incidente” a como publicó en su boletín Padilla o un “lamentable accidente” como machaca y repite Guillermo Narváez, para que la ciudadanía crea que así fue, sino que es algo mucho más delicado, más grave, más deleznable, y se le salga de las manos con la posibilidad de verse obligado a renunciar a la rectoría; desde la cúpula de la máxima casa de estudios, sin importarles que estaban revictimizando a la joven estudiante fallecida, se pretendió hacer creer que no fue por el supuesto bulling que sus compañeros le hacían en la DACyH de la UJAT, sino que su trágica decisión se debió, a que tenía un padre alcohólico irresponsable, que había fragmentando la relación familiar por eso ella se había ido de su casa, y hace algunos años se publicó una Alerta Amber para localizarla, logrando su localización, pero toda esta patraña que montaron los mismos testaferros del rector se está cayendo por su propio peso.
Ante este terrible deceso de una jovencita llena de vida, a quien se le quiere endilgar su propia muerte, inventándole una serie de patrañas a su alrededor, como que ya traía fuertes secuelas familiares, por lo que su entorno era agresivo, el Ojo Visor, que en todo está, ante la serie de infamias que se fue tejiendo alrededor de esta joven fallecida, a la que definitivamente revictimizaron desde adentro de la UJAT con el afán de salvar el “buen hombre y prestigio” no solo de la universidad sino del propio rector, realizó un trabajo de investigación que nos llevó a ubicar el domicilio de la extinta, en donde algunos vecinos, que la conocían, y que prefieren guardar el anonimato, si bien sabían de la separación de sus padres, también dieron cuenta que religiosamente su padre, Salvador González de lunes a viernes la pasaba a buscar en su carro al mediodía y por la noche lo regresaba a la cercanía de su casa, lo que hace suponer que lo llevaba a la UJAT y que por lo tanto no existía ningún distanciamiento, que la relación entre padre e hija era buena, por lo que se cae la patraña de que el señor fuera irresponsable con su hija, a como publicaron los jilgueros cercanos al rector.
Pero en este trabajo de investigación al ir jalando el hilo de la madeja, fueron apareciendo otros, datos, se puso al descubierto otra serie de indicios, del grado de degradación y descomposición que se vive en la UJAT, datos que está dejando al descubierto que se quiere ocultar el terrible móvil de esta tragedia, de lo que realmente le pasó con la joven estudiante, cuyo deceso no se trato de un “incidente” o “lamentable accidente”, sino de algo mucho mas grave, y que conoce muy bien Guillermo Narváez Osorio que fue lo que pasó, por lo que se vio obligado a entrevistarse en forma privada con el fiscal general, Oscar Thonatiu Vázquez Landeros, para pedir ciertos favores, que con los hilos de la madeja ya atados, hacen suponer que el rector pretende que se fiscal general desvíe el verdadero móvil de la muerte de Ximena Esther González para no dañar la buena imagen de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco que por esta lamentable muerte ya está en entredicho.
Fuentes dignas de crédito, que prefieren estar en el anonimato, le han aportado al Ojo Visor, que en todo está, elementos sustanciales que permiten dejar en claro que el rector está dispuesto a hacer todo lo que esté a su alcance para salvar su pellejo, para que no se sepa la verdad sobre la muerte de Ximena, pero hay bastantes indicios para saber lo que sucedió el jueves 12 de febrero por la tarde en la División Académica de Ciencias Sociales y Humanidades de la UJAT.
Ese jueves 12 de febrero por la tarde, el catedrático Edgar Azcuaga Cabrera, que hace muchos años vivió una situación similar, y que venía pasando por el auditorio de la división vio que en la parte alta se encontraba la joven dispuesta a tirarse por lo que le gritó que no lo hiciera al mismo tiempo que corrió hacia la puerta de la división donde estaban los guardias de seguridad, a quienes les dijo lo que estaba pasando, pero estos no hicieron caso, argumentando que así se suben algunos jóvenes, por lo que Azcuaga regresó solamente para presenciar el terrible deceso, que motivó que ahora sí los guardias de seguridad corrieran al lugar de la tragedia. Con esto se ve que no hay protocolo de seguridad en las divisiones, pues todo está centralizado por el rector, él que maneja todo lo que se refiere a seguridad por medio del jefe de logística, Héctor Tapia Ortiz, y si Narváez no da ordenes, nada se mueve. Así.
Pero vayamos a lo dantesco, lo más horripilante, que aunque es dantesco hay que abordarlo con toda la crudeza, porque esta muerte no debe quedar en la impunidad.
Sí bien es cierto, que la autopsia reveló que Ximena falleció por traumatismo cráneo encefálico, para el médico legista que realizó la necropsia, hábil en esta materia, no pasó desapercibido que la jovencita presentara contusiones o moretones en los brazos y en las piernas, lo que llevó a realizar otro examen de rigor para descartar algún tipo de violencia, por lo que al hacer el estudio vaginal oohhh sorpresa, el médico legista encontró semen en el interior, que ya llevaba varios días, pero que concuerda con aquel fatídico jueves 12 de febrero cuando la jovencita luego de ser violada, salió corriendo para subirse a la azotea del auditorio, para quitarse la vida.
Así tres malnacidos, tres malparidos sedicentes estudiantes de esa división violaron a la joven estudiante y ésta al entrar en shock no encontró otro camino más que atentar contra su propia vida, subiendo a la azotea del inmueble desde donde se tiró para buscar la muerte.
Esto es lo que a toda costa quiere ocultar Guillermo Narváez Osorio, porque ahora sí, una vez que se conozca esta terrible realidad, su cabeza estaría pendiendo de un hilo, listo para renunciar, pero como está enfermo de poder, no quiere que se conozca esta terrible realidad que pasó en uno de los salones a plena luz del día, donde se supone que hay guardias de seguridad expertos en el protocolo que ahí se utiliza, y hay cámaras de seguridad, y que nadie, pero nadie se haya dado cuenta de esta deleznable e incalificable violación cometido por tres estudiantes, que cuando menos uno de ellos está plenamente identificado, pero que se dice es pariente de un funcionarios de la UJAT, y eso es doble motivo para intentar ocultarlo.
De acuerdo a las mismas fuentes anónimas de la propia Fiscalía General del Estado, por lo que esto le da mayor veracidad a este deleznable acto de violación, porque además, a quienes llevan la carpeta de Investigación, como a quienes participaron en la necropsia a la extinta estudiante, los han mandado a callar por instrucciones del propio fiscal general que en privado recibió a Narváez Osorio, lo que hace suponer que el fiscal Tonatiuh está cayendo en el perverso plan del rector de borrar todas las pruebas de rigor que incriminan a los tres estudiantes violadores de Ximena, y hacer pasar el deceso como un accidente, un traumatismo cráneo encefálico a consecuencia de la caída a gran altura, lo cual sería catastrófico para la buena aplicación de la ley, y chocaría contra los discursos del gobernador Javier May que está convencido de que en Tabasco debe restablecerse la justicia por medio de la fiscalía, y quien ha dicho en reiteradas ocasiones que en la entidad no hay impunidad para nadie, que quien la hizo, la pague, que la ley se aplicará por parejo, y como desde adentro de la misma fiscalía están viendo que se está torciendo este asunto, han decidido filtrar esta información para que la población la conozca.
Pese a que por la gravedad del asunto, porque hay en proceso una investigación, y no se sabre a ciencia cierta lo que originó que la joven Ximena se lanzará desde la azotea del auditorio de la escuela de derecho, la fiscalía no debió autorizar la cremación del cadáver, que además, nadie vio en el ataúd (que se asegura estaba vacía), pues durante su funeral, ni a su padre, ni a sus amigos les permitieron el acceso, al que entró solo su madre y a quien Narváez Osorio se encargó de convencerla que era mejor que se cremara el cadáver de su hija por las condiciones en que había quedado, a lo que la señora accedió, pero se hizo a escondidas, porque en el fondo lo que buscaba Narváez era asegurarse de que desaparecieran las pruebas de la violación, y es tanto el poder del rector que le pidió al fiscal les proporcionara vigilancia por lo que llegaron patrullas de la Guardia Nacional y elementos de la Policía de Investigación encapuchados (hay fotografías y videos), para no permitir el acceso a nadie.
Es malo la comparación, pero en el funeral de la joven Ximena le montaron un operativo, como si fuera un narco o un alto personaje de la política, y quien tiene la capacidad para pedir ese favor a la fiscalía, pues lo tiene un rector como Narváez. La funeraria Latinoamericana para que nadie pudiera entrar a velar los restos de Ximena, permaneció cercada por elementos policiacos, que no actuarían de la misma forma, si un simple mortal decidiera velar a un familiar en una funeraria y no fuera molestado.
Es tan perverso el rector de la UJAT, que algo parecido a lo que le hizo al maestro José Lourdes Félix de la División Académica de Ingeniería y Arquitectura, ya que utilizó a una alumna para acusar al catedrático de acoso sexual y lo mantuvo siete meses en prisión hasta que logró su libertad por medio de un amparo, lo mismo, pero mas remasterizado, le quiere hacer a Salvador González, padre de la extinta alumna Ximena, solo porque en el noticiero Telereportaje se atrevió a pedir que salga a relucir la verdad sobre el presunto suicidio de su hija.
Narváez utilizando a la fiscalía, citaron a comparecer a Salvador para que declare en relación a la muerte de su hija, y la Fiscal del Ministerio Público que lleva el asunto decidió que sería sometido a una serie de análisis psicológicos, quizás para medir su grado de “locura”, por lo que prácticamente obligó a este señor ha firmar un documento donde hiciera constar que la fiscalía no lo estaba obligando a realizarse los estudios psicológicos en la misma fiscalía, por lo que Salvador amedrentado por la fiscal se vio obligado a firmar el documento y someterse a las pruebas, por lo que a costa de lo que sea el rector quiere implicar al padre de la estudiante en su deceso, cuando la cruda realidad es que fue violada por tres estudiantes, por lo que deben ser detenidos, pero Guillermo Narváez se empeña en ocultar la realidad que ya no se puede ocultar.
De acuerdo a la versión filtrada la propia fiscal del ministerio publico conminó a Salvador a desdecirse de los señalamientos de que en esa división hay violencia, hay drogas y alcohol, porque sino lo hace, que se atenga a las consecuencias de sus actos, pero esto ya lo había dicho en el mes de noviembre de 2022 la ex-directora de esa división, Felipa Nery, quien sostuvo en Telereportaje que la DACSyH se parecía a un reclusorio, porque corre la droga y el alcohol, y a pesar de su denuncia, el rector se hizo como el tío Lolo.
Todos estos datos, hacen suponer que Narváez ya convenció al fiscal Oscar Tonatiuh, que hay que culpar al papá de la muerte de la estudiante Ximena, y asi darle carpetazo bajo el supuesto argumento que hay que cuidar “la imagen” de la Universidad que esta manchada y envilecida por el propio rector que de presunto cómplice de La Barredora, ha pasado a ser protector de violadores, pero ya veremos hasta donde lo siguen sosteniendo.