OJO VISOR
Jacinto López Cruz
Jaclop62@hotmail.com
Mientras la secretaria de Educación, Patricia Iparrea se auto candidateó en el Congreso local durante su comparecencia por medio de trabajadores que organizados en una porra le lanzaron vítores como posible aspirante al gobierno de Tabasco para las elecciones de 2030, días después su sector, el educativo, comenzó a arder en llamas por la negligencia, incapacidad y soberbia, que huele a corrupción, de parte del director general del Conalep, Octavio Hernández Rodríguez, a quien no le interesó resolver la demanda de los jóvenes estudiantes que cansados de ser vejados, desdeñados, de no darle solución a su demanda de cuando les pagarían sus becas, optaron por sublevarse, aunque lo hicieron por la vía violenta.
Dice un viejo adagio que “problema que se soslaya, estalla”, y eso fue lo que sucedió el pasado jueves 20 de noviembre, cuando los estudiantes del plantel del Conalep ubicado en la ciudad industrial de Villahermosa, cansados de no recibir respuestas de cuando se les pagaría las becas del Bienestar que ya debieron haber recibido, al no encontrar respuestas claras, sino evasivas por parte de la dirección del plantel, decidieron manifestarse violentamente al prenderle fuego a un viejo camión que desde hace tres años permanecía estacionado, inservible, dentro de las instalaciones del propio plantel, lo que propició que los detractores del gobierno, que vaya que si los tiene, se solazaran con este hecho de piromanía, y como siempre utilizaron a las redes sociales para darle vuelo a sus emociones malsanas, acusando que el gobierno estatal es incapaz de darle solución a los problemas que se presentan.
Ante este hecho, el director del plantel, Santiago Méndez de la Cruz, que extraoficialmente se sabe que ya fue cesado de sus funciones por su evidente incapacidad, para intentar evadir su responsabilidad, hizo circular la copia de dos documentos oficiales, la primera, dirigida a Víctor Alfredo Acosta, Morales, representante estatal de becas del bienestar, y la segunda, un acta de hechos dirigido al director general del Conalep-Tabasco, Octavio Hernández, en el que acusa a Karla Ivonne Jesús Montejo, quien había sido la responsable de la jefatura de Servicios Escolares de haber incurrido en la irregularidad de haber omitido subir la base de datos de los alumnos de tercero y quinto semestre a la plataforma de bienestar, por lo que la hoguera de los medios de comunicación y redes sociales se encendió en contra de ella, al intentar acusarla de irresponsable, cuando los verdaderos responsables de darle seguimiento a las becas del Bienestar de los alumnos del plantel 051 del Conalep, era el director y la nueva responsable de Servicios Escolares, que en el colmo del cinismo firma como testigo en el acta administrativa que se levantó.
La realidad es la siguiente: la maestra Karla Ivonne Jesús Montejo, con mas de cinco años en el cargo de Servicios Escolares, con toda la experiencia para realizar su trabajo, en los primeros días de octubre de manera repentina, el director del plantel Conalep 051, Santiago Méndez la relevó de su responsabilidad poniendo en su lugar a Manuela Sánchez Carrillo, quien debió darle seguimiento a las becas del Bienestar, pero resulta que esta dama se echó en su hamaca, porque como desconocedora de todo el movimiento que se realiza en Servicios Escolares, no le dio la mayor importancia, hasta que comenzó el hervidero y el rum rum de que los estudiantes se sublevarían, a dos manos intentaron resolver el problema, solamente hay que ver la fecha de loas oficios, para lo cual decidieron buscar una culpable, creyendo que así subsanarían las cosas.
Durante el relevo, sin que hubiera un oficio de por medio, el director del plantel Conalep 051, le informó a la maestra Karla Ivonne Jesús, que por instrucciones del director general, Octavio Hernández, le daba posesión a Manuela Sánchez, quien llegaba de oficinas centrales para hacerse cargo de la jefatura de Servicios Escolares, por lo que a partir de ese momento, toda la responsabilidad quedaba a cargo de la protegida del director general, que de manera extraña habiendo sido una trabajadora cercana al anterior director general que provenía del Adancista, y todo lo que oliera a ese sexenio debía ser extirpado del Conalep, resulta que don Octavio Hernández decidió dejar que Manuela siguiera al servicio de esa institución y cuando vio la oportunidad la envió al plantel 051, para tener un cargo menor, y es en sus manos que estalla el problema, pero para que no se viera su ineficiencia, el director del plantel que está desde el anterior sexenio en el cargo y a todos les decía que el director general era su gran amigo, porque había jugado canicas juntos, sabía que tenía que proteger a la nueva jefa de Servicios Escolares, y para ello había que echarle la culpa a la anterior titular que fue Karla Ivonne Jesús, quien inmediatamente fue llamada al departamento jurídico, donde su titular, cometiendo violencia de género y violencia laboral, la sometió a una cruel presión para que se echara la culpa, pero ella, como tenía todas las pruebas en sus manos de que había hecho correctamente todo el procedimiento de becas de Bienestar, y que ya no era su responsabilidad darle seguimiento al ser relevada del cargo, logró ganarles la partida porque tenía las pruebas en sus manos, por lo que la decisión, se supone que de la dirección general, porque en todo caso don Octavio, quien fue el que envió a la maestra Manuela al plantel 051, quien es realmente la ineficiente tenía que protegerla, y por esa razón, y no por una canonjía, es que Karla Ivonne fue transferida al plantel Conalep de Huimanguillo, porque demostró que ya no era la responsable de la jefatura de departamento cuando el problema estalló.
Y como el hilo revienta por lo mas delgado, y ante todo el escándalo que se propagó por los medios de comunicación y las redes sociales, es que alguien tenía que pagar esa ineficiencia que puso en entredicho al gobierno estatal y que le dio armas a los adversarios para que siguieran cuestionando, es que alguien debía caer, una cabeza tenía que rodar y no fue otra, mas que la del director del plantel que la verdad es un hombre cansado con mas de 70 años que le pider permiso un pie al otro para poder caminar y que delega sus responsabilidades en sus subalternos, y era él quien debía caer, porque ni modo que Octavio Hernández, el verdadero responsable de este caos, al mandar al plantel 051 a una persona ineficiente, que desconoce las funciones que tiene a su cargo, ni modo que se corra asimismo por tan brutal ineficiencia.
Aprovechando este incendio, seguramente el director general del Conalep querrá que le devuelvan un autobús nuevo, por eso ordenó que se iniciara una demanda penal contra los alumnos que resulten responsables, cuando la verdad era un camión de pasaje inservible que desde hace unos tres o cuatro años estaba estacionado dentro del plantel, sin funcionar, pero eso si, se le inyectaba semanalmente combustible, lo que representa una buena lana que hay que averiguar a que bolsillo fue a parar, ¿como se gastaba la gasolina en un camión, viejo e inservible?, ahí está el kit del asunto.
Por lo pronto, que Octavio se vaya olvidando de su sueño guajiro de ser candidato de Morena a la alcaldía de Jonuta, con este hecho violento se muestra su fracaso al frente del Conalep, pus brotó su ineficiencia y eso también es corrupción, además y por su lasciva actitud como todo un Casanova, no logra ver mas allá de sus narices pues donde piensa cabeza chica, no piensa cabeza grande.
También la secretaría de Educación, responsable de todo su sector, ya debe de aterrizar y dejar de soñar que puede ser la candidata de Morena al gobierno de Tabasco, cuando su obligación es dar resultados en su cargo, porque cada día que pasa su secretaria se asemeja a la época en que fue secretaria la extinta Rosa Beatriz Luque que dejó mas hundido al sector educativo.
OJITOS
La secretaria de Educación, Patricia Iparrea, dijo durante su comparecencia en el Congreso, que se acabó la venta de plazas, el tráfico de influencias y toda clase de ilegalidades, pero resulta que es una verdad a medias, pues inmediatamente algunos de nuestros lectores, nos hacen llegar estas denuncias del sector educativo.
Va la primera de ellas: “pruebas de la corrupción. La maestra Silvia Cristina López Alvarez, quien en el año 2017 siendo directora de una primaria de Pomoca, Nacajuca, le negó la inscripción a un alumno porque a su papá le falta cien pesos de la cuota voluntaria de Padres de Familia (anexo el video de denuncia de ese año), fue premiada en esta administración con una doble plaza, la de directora de primaria y otra en la Escuela Normal Primaria, donde da clases violando la normatividad o compatibilidad de horario que es de 40 horas semana/mes.
La maestra, la tienen premiada desviando recursos económicos de la Secretaría de Educación de Tabasco, para favorecerla arbitrariamente, violando las disposiciones legales, su plaza de directora de primaria que es de 30 horas, le fue comisionada, alegando que solo trabaja 25. 5 horas, esto en complicidad con la directora de Educación Primaria, Lorena Isabel Torres, López, quien por medio de un oficio (le anexo el oficio) la remitió con la subsecretaria de Educación Media Superior y Superior, Anabel Suárez Jener, para que le dieran 20 horas en la Escuela Normal Primaria donde imparte clases.
Aun así con su clave de directora de primaria asignada a Pomoca que ya no trabaja que supuestamente es de 25.5 horas de trabajo, cuando en realidad la clave de asignación de un director es de 30 horas semanales, mas las 20 horas de la Normal en total son 45.5 horas, si fuera 30 más 20 sería 50 horas, rebasando las 40 horas semana mes que debe tener todo profesor que trabaje para la SETAB, violando así la compatibilidad.
Todo trabajador de la SETAB debe pasar por el sistema de compatibilidad de horarios para ser contratado y no debe rebasar las cuarenta horas, pero cuando se trata de ayudar a las cuatas (cuates), la ley se tira al suelo para pasarle encima. Y aun así dicen que se acabó la corrupción.
VISORCITO
Va la otra denuncia: “Con la novedad que hace unos días la Secretaria de Educación juró y perjuró que en lo que va en su sexenio se acabó la corrupción de las plazas en la SETAB , sin embargo vemos que aun todavía existe gente que goza el privilegios de la impunidad y sobre todo protegida por los caudillos de la corrupción que impera este sexenio, con la protección de la Rosario Guadalupe Alfaro Moscoso y su Lacayo Darwin Diaz Ovando aún existe personal que tiene clave de jefe de enseñanza, es de recordar que hace algunos años se le quitó y fue cese fulminante, aplicaron a José Luis González Martínez y Leydi Leticia Vázquez Acopa, exdirector de Educación Básica y exJefa del Departamento de Secundarias Técnicas, respectivamente, en la administración de Egla Cornelio Landero
Los susodichos, en contubernio con Jorge Rosado, titular de USICAMM en el sexenio pasado, se adjudicaron cotizadas plazas de Jefes de Enseñanza en educación secundaria. La nueva administración, encabezada por Patricia Iparrea Sánchez, para mostrar congruencia con su discurso de cero tolerancia a la corrupción, de que no son iguales, actuó en consecuencia.
Sin embargo, las mismas fuentes, aseguran que así como González Martínez y Vázquez Acopa practicaron el ilícito, otras plazas de Jefes de Enseñanza (estatales) es de mencionar que dichas plazas estatales de esta categoría que se adjudicaron de manera ilegal, quienes las tenían, hasta ahorita, no han recibido sanción alguna es el caso de la Jefa del Departamento de Incidencias Estatales de nombre Raquel Gerónimo Sánchez quien se adjudicó desde el 2022 y basificó una plaza de jefe de enseñanza sin pasar en ningún procedimiento legal para obtener dicha plaza.
Será acaso que como todo gobierno de la 4T, tomaron el ejemplo de Benito Juárez y aplicaron su máxima aquella de: "Para los amigos; justicia y gracia. Para los enemigos; la ley a secas". ¿Acaso la secretaria no sabe que aún sigue la corrupción en su dependencia?. ¿Acaso la Secretaria es cómplice de dicha asignacion ilegal?”, ahí les queda de tarea, para que vean que no hay nada oculto debajo de la tierra que el agua no saque a flote.